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Pizza vegana con queso de papa 🍕 ⁣

Masa integral (individual, cuatro porciones): ⁣⁣
Mezclar aprox. 150 g de harina integral (puede ser de trigo o avena... incluso centeno o cebada si te animas), 100 ml de agua, 1 cucharada de polvo de hornear, sal a gusto, 2 cucharadas de aceite de⁣
oliva o neutro. Se puede hacer en su variedad leudada, con 2 g de levadura seca o 6 g de levadura fresca y una pizca de azúcar. En caso de usar leudado químico (polvo de hornear), se puede cocinar de inmediato; con levadura lleva al menos 2hs de leudado en algún lugar tibio. ⁣
Y al horno! ⁣
Paparella, delicioso “queso de papa” para pizzas veganas: ⁣

Mezclar con una licuadora de mano (mixer): ⁣
1) 1 papa mediana (pelada y hervida con agua y sal)⁣
2) 3 cucharadas de levadura nutricional: de cerveza, no la de panadería; las hay de sabor natural y sabor queso (a mí me gusta la natural);
3) el jugo de medio limón⁣
4) 1 diente de ajo⁣
5) un chorrito de aceite de oliva ⁣
6) pimienta y otras especias que se nos ocurran. Si nos falta algo de líquido, para que quede cremosa, podemos agregar un poco de agua de la cocción de la papa. ⁣
Colocar tibia sobre la pizza y a disfrutar!

Los demás ingredientes los elegis vos... Rúcula y olivas negras, rodajas de tomate, ajo y albahaca, salteadito de verduras, hongos y cebolla... etc.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Correcta cocción de legumbres

 Las legumbres son una fuente muy importante de proteína vegetal, que deben ser incorporadas en las dietas vegetarianas y una muy buena alternativa para disminuir el consumo de carnes en las dietas variadas. 

 El problema es que son difíciles de digerir, pues contienen una gran cantidad de sustancias llamadas (o mal llamadas) antinutrientes, que producen meteorismo (gases) y distensión. Estos anti nutrientes (como los fitatos y oxalatos), pueden reducirse y hasta casi eliminarse teniendo en cuenta algunos puntos en la cocción.

  1.         Remojar las legumbres, al menos 8 horas. Mejor si son 12-16 horas, cambiando el agua de remojo pasadas las 8 horas. El agua del remojo debe desecharse, ya que en ella quedan muchos de los antinutrientes.
  2.        Eliminar la espuma de la cocción: la espuma contiene gran cantidad de saponinas naturales, si la quitamos, ayudaremos a que éstas sean más digeribles. Se recomienda eliminarla dos o tres veces para mejores resultados.
  3.       No agregar sal al agua de cocción, sino algas kombu: ésta contiene ácido glutámico que ablanda la fibra de las legumbres y ayuda a hacerlas más digeribles. Se recomienda cocinar las legumbres sin sal ya que la misma produce al principio de la cocción que la piel de la legumbre se endurezca y la legumbre no se ablandará adecuadamente. Lo ideal es esperar a que la legumbre esté tierna y cocida para añadir la sal.
  4.         Agregar especias digestivas y carminativas: como semillas trituradas de comino e hinojo, hojas de laurel o unas rodajas de jengibre.
  5.          Cocción desde agua fría: a medida que las paredes celulares se debilitan, el agua va entrando en la semilla y el almidón empieza a ablandarse cuando la temperatura llega a los 70 grados. Por este motivo, es importante ponerlas en agua fría y que la cocción sea lenta.
  6.         Tener en cuenta el tipo de agua usada para remojo y cocción: Cuanto más dura es el agua, más iones de calcio y magnesio contiene, por lo que terminarán por interactuar con las pectinas solubles, impidiendo la penetración del agua en la semilla, dificultando y alargando su cocción.
  7.         Romper el hervor: simplemente añadir una taza de agua templada a la olla para que el hervor se pare momentáneamente. No es necesario si se cuecen con olla a presión el tiempo suficiente.
  8.         Tener en cuenta el tiempo de cocción: hasta que estén bien blandas. El tiempo depende del tipo de olla y del tipo de legumbre. Varía entre 30 minutos con las legumbres pequeñas como las lentejas y hasta 2 horas y media con las legumbres más duras como los garbanzos. No se debe consumir el agua de cocción de las legumbres.

Si no hay hábito aun de consumo de legumbres, se recomienda que la transición sea lenta, no a diario, empezando por las más pequeñas como las lentejas, arvejas y adukis o con legumbres fermentadas como el tempeh. La legumbre más recomendada en el Ayurveda es el poroto mung, altamente digerible y nutritivo.

Otros tips para mejorar la digestibilidad de las legumbres es consumirlas en forma de pastas o purés o preparados con sus harinas.

Con las legumbres podemos hacer pastas para untar, medallones (hamburguesas vegetales), agregarlas en ensaladas, en preparaciones calientes tipo guiso, y hasta salchichas y chorizos vegetales. Podemos hacer volar nuestra imaginación e ingenio para variar los platos de nuestro hogar.
¡¡Adelante con el cambio!!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.
Cel +54 341 3012319 (texto y wasap)
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Oftalmología con una mirada diferente. Médica practicante de Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

Leches o bebidas vegetales

Las bebidas vegetales son  una alternativa para quienes no pueden o quieren tomar lácteos. Ya sea por intolerancia (alergias respiratorias y digestivas), motivos ideológicos (evitar el sufrimiento animal) o simplemente salud (los lácteos que hoy llegan a nuestra mesa están cargados de antibióticos, hormonas, etc.), cada vez es más la gente que decide no consumir más lácteos. Las leches vegetales son una excelente alternativa para reemplazarlos o sencillamente para incorporar nutrientes de muy buena calidad a nuestra dieta.

Las leches vegetales son suspensiones de material vegetal disuelto y desintegrado en agua, que tienen un aspecto similar a la leche de origen animal, pero no son productos lácteos. Para no generar confusión, se reserva la palabra “leche” para el producto animal derivado de los mamíferos, por lo que deberíamos referirnos a ellas como bebidas vegetales, pero para los fines prácticos les voy a seguir llamando leches. Son digestivas, bajas en grasas, nutritivas y muy fáciles de hacer. Pueden prepararse a partir de muchos ingredientes diferentes como frutos secos, cereales o fruta, todas muy ricas, aunque en función del gusto particular, se preferirá unas u otras. Dependiendo para qué se quieran usar, también puede que sea mejor elegir una u otra, aunque en general todas funcionan bien para casi todo. Personalmente me gusta variar y preparar una vez cada una de las que más me gusta. De paso obtenemos los distintos beneficios que cada una tiene.

Existen en el mercado leches vegetales comerciales. La más popular es la de soja, aunque ahora se han difundido las de almendra y coco. También suelen conseguirse en polvo de diversos ingredientes. Suponen un avance positivo, pero no alcanzan la calidad ni tienen los nutrientes de las leches vegetales que podemos preparar en casa. Hay que tener en cuenta que generalmente están sometidas a un proceso de pasteurización para su conservación a largo plazo, lo que elimina parte de sus nutrientes. Por otro lado, suelen contener aditivos y espesantes que tiene un efecto inflamatorio y alterar la flora intestinal.

Las leches vegetales son muy fáciles de hacer, no hacen falta utensilios especiales y la mayoría son muy económicas. Las hay de frutos secos (almendras, castañas, avellanas, etc.), cereales (avena, arroz, quínoa), frutas (coco, banana). Cada una tiene innumerables beneficios y pueden combinarse para obtener bebidas más espesas y nutritivas. Como regla general, las proporciones son 1 parte del ingrediente elegido por 3 o 4 partes de agua según la consistencia que queramos darle a la leche. La mas “rendidora” es la de avena, que con solo 4 cucharadas se hace 1 litro.

En general, para las de frutos secos, debemos dejar en remojo las semillas durante al menos 8hs para activar las semillas y ablandarlas. El agua del remojo debe ser desechada, ya que en ella quedan los antinutrientes (fitatos y oxalatos), que impiden la absorción de minerales y vitaminas. Si tenemos ganas y tiempo podemos pelarlas, aunque esto no es estrictamente necesario. Colocamos en una licuadora o mixer las semillas remojadas con 3 o 4 partes de agua (yo la pongo un poco tibia). Luego de esto, solo nos queda colar la preparación con un filtro especial para ello (los hay muy accesibles en el mercado), una tela de algodón o un colador fino. Con la “pasta” sobrante se pueden hacer preparaciones cremosas para untar, agregando por ejemplo levadura de cerveza, salsa de soja y condimentos o dulces como dátiles, cacao, vainilla. También pueden usarse en preparación de galletas o tortas, reemplazando o combinadas con las harinas que estemos acostumbrados a usar. Podemos usar nuestra imaginación y creatividad. En cuanto a las leches, las podemos usar igual que a la de vaca. Algunas como las de coco toleran mejor la cocción, si queremos hacer una salsa por ejemplo. Para conservarlas se prefiere recipientes de vidrio y la duración no es de más de 3 o 4 días en la heladera. Si se precipitan algunos sólidos, solo hace falta agitarla antes de usarla. En algunas recetas se puede encontrar el agregado de algún endulzante natural o dátiles en la preparación, pero a mi entender, esto limita los usos que puedo darle tanto a la leche como a la pasta sobrante. De todos modos, se puede tener como una buena alternativa si es de nuestro gusto. También se pueden saborizar con esencia de vainilla. La de avellanas tiene un exquisito aroma a los famosos bombones, mucho más si la tomamos con cacao.

Consideraciones especiales:

·         Leche de coco: puede usarse coco rallado o en escamas. No hace falta remojo. Tolera muy bien las altas temperaturas y de hecho se prepara batiendo el coco con agua caliente. Genera una capa de grasa (vegetal) en la parte superior que se disuelve al tomar temperatura. Con el sobrante salen ricas cocadas o galletitas de coco.

·         Leche de avena: la avena tiene gran cantidad de antinutrientes. Si no la remojamos previamente y no se expone a cocción, no podemos recibir sus innumerables beneficios, y hasta puede ser perjudicial, ya que impide la absorción de algunos nutrientes de otros alimentos que estemos consumiendo junto a ella. Debe someterse a un remojo de al menos 8 hs (mejor con el agregado de un chorrito de algún ácido como vinagre o limón), desechar el agua de remojo y cocinarla en una pequeña cantidad de agua por 10 min. Tiene un buen rendimiento, ya que con solo 4 cucharadas se obtiene 1 litro de leche.

·         Leche de arroz: no debe confundirse con el “agua de arroz” (usada a veces contra la diarrea). Esta leche está elaborada con granos de arroz fresco y molido (harina), cocidos o fermentados. Sería ideal para personas celíacas al no contener gluten. La más fácil se hace con el arroz cocido previamente. Mejor si se realiza previo remojo y se desecha tanto el agua de remojo y cocción. El integral tiene más propiedades y nutrientes.

·         Leche de quínoa: los granos de quínoa tienen gran cantidad de saponinas (otro antinutriente, que hace espuma en el remojo y la cocción). Necesitan un muy buen lavado previo al remojo, remojo y cocción. Se procede como en el arroz.

·         Leche de banana: en realidad es un “batido” de banana, a l que puede agregarse dátiles y esencia de vainilla. 1 banana cada 500 ml de agua y 2 o 3 dátiles.

Son alternativas fáciles, muy ricas y divertidas para variar nuestra alimentación. Podemos aprovechar el tiempo de cuarentena para aprender cosas nuevas y cocinar con nuestros niñes.  Espero les sean útiles estas recetas y puedan aplicarlas.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

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Snaks de Kale

 El kale o col rizada es considerada un super-alimento. Aporta muy pocas calorías y tiene un alto valor nutritivo. 100 gramos de kale crudo aportan 84 g de agua, 49 kcal, 4,3 g de proteína, 8,7 g de hidratos de carbono, 3,6 g de fibra y solo 0,9 g de grasa. Tiene un alto grado de micronutrientes (vitaminas y minerales). Aporta más calcio que la leche (150 mg cada 100 g) y es bajo en oxalatos. Tiene mucho hierro, incluso más que la carne. Es rico en vitamina C (120 mg cada 100 g), de 4 a 10 veces más que la espinaca y 3 veces más que las naranjas. Una ración de kale contiene de 3 a 4 veces más ácido fólico que los huevos. Ayuda a mejorar el tránsito intestinal (alto contenido de fibra dietética), además de reducir el riesgo de padecer enfermedades como la obesidad o la diabetes. Alto poder antioxidante y al cocinarse no se reduce su efecto. Un buen aliado para perder peso, además de ser un alimento muy poco calórico, los glucosinolatos (compuestos sulfurados) que contiene reducen la absorción de lípidos. Además, su mencionado poder antioxidante y la presencia de clorofila ayudan a eliminar toxinas.

Podemos usarlo en ensaladas (variantes de lo verde en la tabule y la griega), cocido, en risotos, jugos detox, etc. Este maravilloso vegetal permite también hacer fácilmente un snak super-saludable. Como entrada, en picadas, para ver una película… reemplaza las papitas, si queremos lo hacemos 0% sodio, no tiene grasas (es horneado). Súper crocante. Aporta todos sus nutrientes y equilibra a kapha y pitta en esta época de primavera.

En este caso usé las variantes verde y morado. Podemos usar el que más nos guste o tengamos. La cuestión es muy simple: horno precalentado a 180º o, en mi caso, olla paellera a fuego corona (menos que mínimo, antes que se apague la hornalla). Sacamos el tronco grueso y cortamos las hojas con las manos y las ponemos en una bandeja a “secar” (es mejor ir controlando, el tiempo varía según el horno, entre 10 y 30 min). Como variantes podemos rociar con aceite de oliva, sal y pimienta. Para mí la sal es innecesaria, ya que tiene un sabor saladito naturalmente.

¡Disfrutemos de estos sabores y alimentos nutritivos y versátiles que nos brinda la naturaleza en esta primavera!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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Té yogui

 Es muy similar al té chai, que lleva cardamomo, clavo, pimienta, anís estrellado, jengibre y canela, la diferencia es que al té chai se le agrega leche vegetal o animal.

Tiene beneficiosas propiedades como estimulante y revitalizante, es ideal para personas que no pueden tomar café ni té puesto que no contiene teína ni cafeína, regula el sistema nervioso y tonifica nuestro hígado.
El clavo de olor alivia el dolor y fortalece el sistema nervioso. El jengibre es de sobra conocido como ayuda en procesos gripales y digestivo así como la pimienta y el cardamomo, buen aliado del colon. La canela es estimulante y fortalecedora de los huesos.

Ingredientes:
• 4 semillas de Cardamomo
• 1/4 rama Canela
• 4 granos de Pimienta negra
• 2 rodajas de Jengibre
• 3 Clavos de olor
Preparación:
En una tetera o un jarrito con agua colocar todos los ingredientes, calentar hasta que hierva y retirar del fuego 5 - 10 minutos después del hervor (cuanto más tiempo hierva mas picante será la decocción). Colar y servir, se puede endulzar con miel o estevia si se desea.

¡A disfrutar su sabor y beneficios!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

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Indicaciones dietéticas de invierno

 Ayurveda, la ciencia de la vida feliz y saludable, es una “gran observadora” de los ciclos naturales y nos da consejos para fluir con la naturaleza y adaptarnos a estos cambios sin desequilibrarnos. La rutina aconsejada en cada estación, lleva en Ayurveda, el nombre de Ritucharya. En otros artículos voy a dar más detalles de ésta, hoy nos vamos a centrar en la alimentación de invierno dentro de esa rutina.

Las características climáticas (frío, humedad, pocas horas de sol) hacen aumentar el dosha Kapha, por lo que en invierno debemos orientar nuestra alimentación a cuidar este dosha, que empieza a acumularse para luego desplegarse completamente al principio de la primavera. Máxime si este dosha predomina en nuestra constitución, nuestra alimentación será aplacadora de kapha, pero cuidando no olvidar las necesidades de vata, que también es un dosha frío. Vata está aún fuertemente presente en la primera parte del invierno. Por tanto habrá que “jugar” con una dieta que calme kapha y que no agrave vata en general. Si vata domina nuestra constitución, será al revés sobre todo en el inicio del invierno.

Debido al frío de esta estación, el calor de la piel y los tejidos periféricos se empuja hacia dentro del cuerpo, por eso el fuego digestivo es fuerte, incrementando el apetito. Durante el invierno tenemos la digestión más fuerte que en verano. Hay que fortalecer el organismo desde dentro con alimentos y acciones que minimicen el impacto exterior, aprovechar que el Agni (fuego digestivo) es fuerte porque el organismo reacciona contra el frío del exterior aumentado su producción de calor. El cuerpo necesita platos más sustanciosos. Ingerir en esta época del año principalmente comidas frías (como helados, bebidas refrigeradas) o crudas (ensaladas) , es no fluir con la naturaleza. Las sopas, los pucheros, guisos y purés, son los platos que nos pide el cuerpo y debemos darle.

Por ejemplo, comer en el desayuno avena u otro cereal con frutos secos y especias calientes cocidas en leche (mejor si es vegetal) es ideal. Alternar este desayuno con días de sopas y/o kitchari (el plato estrella de la Medicina Ayurveda), aportarán al mantenimiento del equilibrio y vigor del cuerpo.

Las infusiones de jengibre con canela, cardamomo, clavo, cúrcuma, pimienta negra, serán un elixir para nuestras células ya que potenciarán el mantenimiento del calor, avivaran el Agni, mejorarán la circulación y principalmente eliminarán la mucosidad, que es el indicio del aumento de kapha dosha. Otras alternativas son el té con jengibre y limón endulzado con miel (siempre agregar cuando la temperatura del té esta “tomable”).El conocimiento del estado de uno mismo es muy importante, ya que por ejemplo, si padecemos de algún problema de índole pitta como una inflamación intestinal o una úlcera,  esta infusión “calentante” no estaría indicada.

El invierno es la mejor época para comer proteínas. En general en esta estación se debe comer un 35% de cereales, 20% de proteínas ,35% de verduras y 10% de fruta. En esta época es muy fácil subir de peso, por el tipo de comida que elegimos y porque el cuerpo está más propenso a acumular grasa debido al frío (sobre todo en climas muy gélidos). Por eso, lo mejor es consumir muchas proteínas, verduras, cereales y legumbres cocidas y evitar las grasas en exceso y los carbohidratos refinados.

Entre los sabores que Ayurveda recomienda potenciar en invierno figuran el picante, el amargo y el astringente. Podemos obtenerlos utilizando en la cocina especias como cúrcuma, pimienta, jengibre, cayena y canela, o alimentos como el brócoli, la berenjena, las lentejas, la espinaca o el ajo. Otros alimentos recomendados son remolacha, repollo, zanahoria, coliflor, arvejas, miel, ghee, cebada, avena, maíz, cous cous, quínoa, peras, pasas de uva. Deben predominar las comidas livianas, tibias y no oleosas.

Del mismo modo que aumentamos el consumo de alimentos picantes, amargos y astringentes hay que evitar los sabores típicamente kapha, es decir, aquellos sabores que aumentarían en exceso este dosha y por lo tanto, provocaría un exceso del mismo. Son los dulces, salados y ácidos. Abusar del consumo de mangos, bananas, pepinos o lácteos provocaría un aumento de la mucosidad y del sueño, así como la tendencia a acumular grasa.

Ayurveda también recomienda en esta estación, comer al menos tres veces al día y dejando más de tres horas entre cada comida. Entre estas tres comidas la más consistente debe ser la del mediodía. Desayuno y cena deben ser livianos y la cena debe realizarse, de ser posible, antes del anochecer. No picar entre comidas y, si se hace, comer fruta cocida, dátiles o unos cuantos frutos secos. Establecer horarios para irse a dormir y para levantarse.

Son consejos simples y si lo notamos, perfectamente lógicos. La misma naturaleza nos dice que debemos consumir y cómo. Solo debemos escucharla…

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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Una receta de invierno

Con la llegada del invierno, cuidar la alimentación, como siempre, es fundamental. Debido al frío ambiental, nuestro poder digestivo (fuego interior o agni) es más fuerte que en otras épocas del año. Por eso se puede comer con más apetito e incluir alimentos más nutritivos. Si nuestra alimentación es muy liviana, nuestro fuego digestivo puede llegar a desgastar y debilitar los tejidos del cuerpo y desequilibrar a vata. Por este motivo el invierno es una época donde toca nutrir el cuerpo, para que los tejidos se tornen fuertes. Conviene que las comidas sean calientes y nutritivas. Se debe procurar que predominen los cereales como el arroz, el trigo o el maíz, y los guisos de verduras y papa. También se puede incluir frutos secos como avellanas, almendras y nueces, y frutas desecadas remojadas en agua como orejones, pasas, higos y dátiles. Es muy recomendable tomar bebidas calientes y nutritivas como el te chai. Se debe reducir el consumo de alimentos crudos, ensaladas y alimentos secos como galletitas o copos de cereales. Evitar los lácteos, ya que son alimentos que generan mucosidad, y como en el invierno hay una mayor incidencia de gripes, resfríos y catarros, no conviene consumirlos. Es muy útil la infusión de jengibre con miel y limón, ya que aumenta el sistema inmunológico y elimina toxinas.

Veamos ahora una receta nutritiva, especial para esta época.

CREMA DE ARVEJAS AYURVÉDICA

Para 6 porciones:

Ingredientes:

·         400 gr arvejas secas partidos (sin sal)

·         ½ nabo (o apio), troceado pequeño

·         1 cebolla, troceada pequeña

·         1 diente de ajo, picado bien chiquito

·         1 chile verde o rojo pequeño (yo pongo menos porque consigo seco)

·         3 hojas de laurel

·         1 cm de jengibre fresco, picado

·         Sal

·         Aceite de oliva u otro de primera prensión en frío de calidad

·         Opcional: tofu ahumado

Poner las arvejas en remojo por algunas horas (no usar el agua de remojo en la preparación). Rehogar la cebolla, el jengibre, el ajo, el chile y las hojas de laurel algunos minutos en aceite de oliva. Añadir el nabo o el apio y después de unos minutos, incorpora las arvejas y 2 litros de agua. Calentar hasta el hervor. Bajar un poco el fuego y dejar hervir cerca una hora. Añadir sal al gusto. Si se desea, cortar el tofu en trocitos de 1 cm y cocinarlos en un poco aceite. Se agregan justo antes de servir la crema. También puede licuarse y servirse como crema sobre la sopa.

Ideal para época invernal. ¡A disfrutar los sabores y beneficios de esta rica sopa!

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Consejos para mejorar la digestión

 La digestión es uno de los pilares de la salud en la Medicina Ayurveda, esto incluye a todos los órganos que tienen que ver de una u otra forma con el proceso digestivo.

Ahora más que nunca, los seres humanos tenemos serios problemas digestivos a consecuencia de varios factores tales como la alimentación actual, que incluye el incremento de consumo de productos ultraprocesados (industrializados), congelados y con conservantes y colorantes artificiales, tomar bebidas frías con la comida y no combinar bien los alimentos. También influye el estrés, que incluye el exceso de pensamientos, emociones fuertes sin resolver, ideas preconcebidas de cómo debe de ser la vida que van en contra de la salud y la falta de ejercicio adecuado.

El Ayurveda como ciencia integrativa tiene soluciones posibles de implementar de inmediato en nuestra vida para ver cambios rápidos en la digestión.

Hay que recordar que la digestión es un proceso de combustión y que necesita calor, y que el funcionamiento de los órganos también depende de cuánto se ha abusado de ellos. De igual forma estos órganos acumulan toxinas y dejan de funcionar tan eficientemente como lo hacían antes. Una desintoxicación ayuda mucho si estamos dispuestos a realizar los cambios.

Los consejos que se pueden aplicar en nuestra su dieta cada vez que nos sentamos a la mesa son:

·         No consumir bebidas frías, ni de frutas, ni llenas de azúcar con las comidas, utilizar infusiones de hierbas tales como manzanilla, menta, o agua al natural o tibia (y solo una taza).

·         No consumir helados cerca de las comidas, si los vamos a comer que sea antes de comer y que el clima esté cálido.

·         Utilizar especias digestivas en su alimento de acuerdo a su constitución y/o su desbalance.

·         Mantener su colon e hígado limpios, pudiendo realizar limpiezas y desintoxicaciones profesionales o caseras, siempre con supervisión o consejo profesional.

·         Combinar los alimentos adecuadamente, las mezclas de muchos alimentos en cada comida complica su digestión. Por ejemplo, no comer 2 tipos de proteína animal, no comer frutas dulces con ácidas, comer solo un tipo de fruta a la vez y comerlas antes de las comidas, nunca de postre.

·         Masticar más lentamente la comida y más veces, ya que la digestión comienza en la boca con la saliva, y además, se disminuye el tamaño de la comida antes que esta llegue a su estómago.

·         No comer mucho postre, ya que el dulce en exceso detiene el proceso digestivo.

·         Procurar consumir alimentos frescos, reducir o eliminar completamente el uso de enlatados, ultraprocesados y cualquier alimento que pierda su naturaleza, ya que el cuerpo no los entiende y no los va a digerir adecuadamente, acumulando toxinas en el tracto digestivo.

·         Consuma alimentos orgánicos en la medida de lo posible.

·         Comer cuando la última comida ya ha sido digerida, si se come encima de otra comida, parte de ambas no va a ser digerida y se convertirá en toxina. Se debe comer cuando se tiene hambre y beber cuando se tiene sed.

·         Comer tranquil@, en paz, presente con su comida, sin TV y con charlas amenas. Si se tiene solo 30 minutos para comer, hay que dedicarse solo a comer.

·         Procurar calentar y cocinar la comida con fuego o electricidad y abandonar el microondas.  Este cambia la estructura molecular de los alimentos y se hace más complicado para su cuerpo entenderlos y digerirlos.

·         No consumir azúcar ni sal refinadas, no son naturales y se pierde todo el efecto que deben de tener. Generan varios trastornos en nuestra salud.

·         No abusar de los azúcares. Si se desea endulzar, las opciones son miel, panela, azúcar integral o mascabo, estevia natural, azúcar de coco. Procurar nunca utilizar aspartame, ni ningún edulcorante artificial.

·         Aléjese de los productos Light o bajas calorías, en general tienen efectos contraproducentes. Si se tiene sobrepeso se puede deber más al estado de los órganos como el colon y el hígado. Deberíamos comenzar por limpiarlos.

·         Leer las etiquetas de los productos que se consumen. Evitar el glutamato monosódico y otros conservantes, sabores y colorantes artificiales.

·         Comer los granos lo más enteros posibles, integrales.

·         Consumir legumbres remojadas y cocinadas con hojas de laurel, cilantro y apio, para disminuir el meteorismo.

·         Evitar consumir carne y procurar que si se hace sea de pastoreo para evitar así consumir el sufrimiento de los animales. Si se va a comer carnes, mejor que sean solas con vegetales.

Son muchas las cosas que la vida moderna ha traído y que afectan al ser humano y su proceso de digestión. Y muchas de las enfermedades que nos aquejan pueden evitarse teniendo en cuenta estos consejos y evitando las toxinas provenientes de la mala digestión.

En general los cambios no pueden realizarse de un día para otro, pero no hay cambio que no pueda realizarse si se lo intenta hacer todos los días… ¡adelante con ello!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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La digestión y la salud


Para el Ayurveda, que es la ciencia o conocimiento de la vida feliz y saludable, el sistema digestivo es la raíz física de la mayoría de las enfermedades. Conforme se desarrolla la enfermedad, los primeros síntomas son vistos como problemas digestivos. Gases, constipación, diarrea, indigestión e hinchazón son considerados señales de advertencia de problemas que en el futuro podrían ser más graves. Si el sistema digestivo se cuida de manera adecuada, se pueden evitar muchas enfermedades y las actuales tienen una mejor oportunidad de curación.
Esta milenaria medicina, pone mucho énfasis en el cuidado del sistema digestivo. No solo aborda qué alimentos son mejores para una persona, sino también como se comen y como se combinan. Si los alimentos adecuados se toman de manera apropiada la mayoría de los problemas digestivos desaparecen. También se utilizan hierbas para normalizar la digestión; esto incluye equilibrar todos los órganos que tienen que ver de una u otra forma con el proceso digestivo.

Hoy más que nunca los seres humanos tenemos serios problemas digestivos a consecuencia de varios factores tales como el incremento de consumo de productos industrializados, congelados, con conservantes y colorantes artificiales, el hábito de tomar bebidas frías con la comida y no combinar bien los alimentos. También influye el estrés, exceso de pensamientos, emociones fuertes sin resolver, etc.

El Ayurveda como medicina integrativa tiene soluciones fáciles de implementar para ver cambios rápidos en la digestión. Recordemos que la digestión es un proceso de combustión y que necesita calor. El funcionamiento de los órganos también depende de cuánto se ha abusado de ellos ya que acumulan toxinas y dejan de funcionar tan eficientemente como lo hacían antes. Una digestión apropiada no comienza con lo que come sino como se come. Existen algunas pautas simples pero importantes para asegurar que la digestión sea óptima:

·         Empezar las comidas con un momento de relajación o de agradecimiento. Cuando el cuerpo está relajado y centrado en la comida, la secreción de enzimas digestivas es adecuada.

·         Comer en un ambiente tranquilo. Cuando la mente está involucrada en el drama y la emoción, la digestión se altera. Es ideal apagar la televisión, no discutir temas intensos en la mesa y no comer en el auto mientras conduce o en el trabajo.

·         Masticar bien los alimentos. La digestión comienza con la masticación. Cuando ésta es adecuada las enzimas de la saliva comienzan el proceso digestivo. Los alimentos deben ser masticados hasta que tengan una consistencia uniforme.

·         Comer hasta estar satisfecho/a, no hasta que se esté lleno/a. Comer en exceso es una de las principales causas de malestares digestivos y enfermedades posteriores. Para evitar esto, debemos comer menos. Es importante aprender la diferencia entre el hambre real y el deseo de tener placer a través del gusto.

·         Descansar un poco antes de pasar a la siguiente actividad (unos 20 minutos). Para la digestión óptima, es importante descansar después de comer. Si hacemos ejercicio inmediatamente, la fisiología del cuerpo cambiará de la digestión hacia la actividad de los músculos. Esto deja los alimentos mal digeridos en el sistema digestivo.

·         No consumir bebidas frías, ni de frutas, ni llenas de azúcar como las gaseosas con las comidas. Es preferible utilizar infusiones de hierbas como manzanilla, menta, o agua al natural o tibia (y solo una taza).

·         Evitar el consumo de helados cerca de las comidas, si los vamos a comer que sea al menos media hora antes de comer y que el clima esté cálido.

·         Utilizar especias digestivas en la preparación del alimento, de acuerdo a la constitución o al desbalance.

·         Combinar los alimentos adecuadamente, las mezclas complican la digestión. Por ejemplo, no combinar distintas proteínas, no frutas dulces con ácidas, mejor comer solo un tipo de fruta a la vez y comerlas antes de las comidas, nunca de postre.

·         Evitar los postres copiosos. El dulce en exceso detiene y enlentece el proceso digestivo.

·         Procurar consumir alimentos frescos, reducir o eliminar completamente el uso de enlatados, procesados y cualquier alimento que pierda su naturaleza, ya que el cuerpo no los entiende y no los va a digerir adecuadamente, acumulando toxinas en el tracto digestivo. Consumir alimentos orgánicos en la medida de lo posible.

·         Comer cuando la última comida ya ha sido digerida, si se come encima de otra comida, parte de ambas no va a ser digerida. Hay que comer cuando se tiene hambre y beber cuando se tiene sed.

·         Es mejor procurar calentar y cocinar la comida con fuego o electricidad y alejarse del microondas.  Este cambia la estructura molecular de los alimentos y se hace más complicado para su cuerpo entenderlos y digerirlos.

·         Evitar consumir azúcar y sal refinadas. No son naturales y se pierde todo el efecto que deben de tener. No abusar de los azúcares. Si se desea endulzar, las opciones son miel, panela, azúcar integral o mascabo, estevia, sirope de maple. Es preferible nunca utilizar aspartame, ni ningún edulcorante artificial.

·         Conviene alejarse de los productos “bajas calorías”. No cubren las necesidades reales del cuerpo, dando un mensaje de carencia, que incrementa el apetito. Si se tiene sobrepeso, puede deberse más al estado del colon, hígado o la condición de otros órganos. Es recomendable limpiar el cuerpo.

·         Siempre leer las etiquetas de los productos que se consumen. Evitar el glutamato monosódico y otros conservantes, saborizantes y colorantes artificiales.

·         Consumir los granos lo más enteros posibles, integrales. Las leguminosas remojadas y cocinadas con hojas de laurel, cilantro y apio, para disminuir el meteorismo.

·         Es recomendable no comer o comer poca carne y mejor si ésta es de pastoreo para evitar así consumir el sufrimiento de los animales. Si se va a comer carnes mejor que sean solas con vegetales.

Con tan solo comer los alimentos de manera adecuada se aliviará de muchos problemas digestivos crónicos y de allí la prevención de enfermedades más graves. Cuando esto se combina con una dieta saludable, el efecto es aún más notorio y desaparecen casi todos los problemas digestivos. Ayurveda enseña que la mejor dieta es la que es apropiada para la constitución de la persona, o el balance de energía único del cuerpo de cada quien. De esa manera, las personas con naturaleza vata o aquellas que sufren de constipación y gases tienden a necesitar más alimentos cocidos con un poco de aceite y especias, incluyendo sal. Las ensaladas crudas pueden causar más gas. Aquellos con una naturaleza más pitta o aquellos que sufren de ardor estomacal y diarrea necesitan comer más alimentos crudos y menos picantes y aceitosos. Los alimentos fritos son los peores para las personas con desequilibrios pitta. Las personas con una naturaleza kapha o que tienden a sentirse pesados y lentos, y que a veces sienten náuseas después de comer, necesitan alimentos secos, ligeros y picantes. Les hace muy bien la dieta vegetariana. Ayurveda predica que cada uno es un individuo único. Nada es correcto para todos, pero todo puede estar bien para alguien.

Aplicando estos consejos poco a poco, lograremos ir mejorando nuestra digestión y nuestra salud desde el sistema digestivo. Nada se cambia de un día para otro, pero los cambios ocurren cuando lo intentamos todos los días. ¡Adelante con ello!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Agua y Ayurveda

 El mito del agua. Hidratarnos correctamente.

¿Tengo que tomara 2 litros diarios de agua?, ¿la tomo en cualquier momento? ¿Es lo mismo tomar mate, café o té que agua? Son preguntas que frecuentemente nos hacemos. Ayurveda tiene algunas respuestas para darnos.

Para esta medicina milenaria, hay constituciones o biotipos, que determinan nuestras características físicas, mentales, emocionales, nuestras maneras de reaccionar ante los estímulos, alimentos y situaciones (estrés). Estos biotipos están basados en la proporción de tres fuerzas (doshas) llamadas Vata, Pitta y Kapha, con diferentes características. En realidad están presentes siempre en todos, pero en distintas cantidades, ya que todas tienen sus funciones. Estas fuerzas además, cumplen ciclos diarios, estacionales y etarios. Influyen en nosotros actuando desde el exterior (como el clima, estación y hasta la pelea con el jefe) y se ven también modificadas por factores internos (la edad, una emoción). Por lo tanto, ninguna persona es igual a otra, ni tiene las mismas necesidades. Conociendo un poco estos biotipos o constituciones podemos orientarnos para conocernos y compensarlas.

Entonces, ¿dos litros de agua para todos?

 Las personas con constitución predominantemente vata, deben estar más pendientes de la hidratación, ya que este dosha les da características de ser tendientes a la sequedad. También predomina el vata en otoño (viento) y en la edad de adulto mayor. Por lo tanto los vata, ansiosos y movedizos, deben beber mucho mas líquido que las otras constituciones. Como su característica también es fría (manos y pies fríos indican vata en aumento) el líquido debería ser tibio o al menos a temperatura ambiente. Pueden tomar agua, infusiones, caldos, aguas saborizadas, etc., siempre teniendo en cuenta que ciertas bebidas son diuréticas y no harían el efecto deseado, sino lo contrario. Los alcaloides (como la cafeína) son diuréticos. Están presentes en las gaseosas (y no necesariamente en las cola: algunas transparentes también las tienen), café, té, mate.  Hay que disminuirlos en la medida de lo posible. Los líquidos conviene tomarlos en pequeñas porciones durante el día y mejor lejos de las comidas. En otros artículos recomiendo algunas infusiones específicas, aguas saborizadas y compensaciones para el mate, que tanto nos gusta a los argentinos. 

Las personas pitta, tienen mucho fuego. Toleran mejor los líquidos más fríos y hasta los desean. Necesitan hidratarse para “apagarlo” un poco. Es un dosha que predomina en verano y desde la adolescencia y toda la etapa adulta. Los pitta pueden tomar agua a temperatura ambiente o fresca, alguna infusión tibia, jugos de fruta. No conviene tampoco las bebidas con cafeína, ya que además de su efecto diurético son demasiado estimulantes. También se recomienda compensar el mate, agregando hierbas.

Kapha es un dosha con tendencia a retener. Tiene mucha agua en su constitución, por lo que necesita mucho menos tomarla del exterior que los demás biotipos. Predomina en invierno, primavera y en la infancia. Kapha también es de característica fría por lo que les conviene también beber los líquidos calientes o tibios. Ellos sí toleran y hasta a veces necesitan alguna bebida estimulante.

Otro detalle importante que nos da el Ayurveda respecto a la hidratación, es el momento para beber. Y la recomendación es no hacerlo en gran cantidad durante las comidas. Y mucho menos bebidas frías. La explicación es muy simple… demasiado liquido diluye los jugos digestivos y enlentece la digestión, dejando alimentos sin digerir y produciendo toxinas. A su vez, estos jugos digestivos necesitan de una buena hidratación, por lo que sí se aconseja tomar líquidos antes de la comida (media hora aproximadamente) y dejar una pequeña cantidad y en sorbos para ser consumida durante la misma. Recordar que si la bebida es fría, apaga el fuego digestivo, por lo que mejor si es tibia o natural.

Podemos entonces, con estos pequeños consejos, hidratarnos conociendo nuestras necesidades y adaptándonos a los cambios estacionales y nuestros ciclos. Espero que esta información nos sirva para conocernos y hacer más saludables nuestros hábitos y prácticas.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación). Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Kitchari, estrella de la cocina ayurvédica

 El Kitchari es un plato tradicional del Ayurveda, conocido por su capacidad para desintoxicar o limpiar el cuerpo, disminuir el envejecimiento de las células y equilibrar los tres doshas: vata, pitta y kapha. Ofrece abundantes nutrientes y a la vez impulsa la salida del cuerpo de los desperdicios acumulados. Es una especie de guiso, hecho con porotos mung, arroz basmati, verduras de estación, ghee (o manteca clarificada) y especias.

Es altamente nutritivo por la combinación del poroto mung (legumbre) y arroz (cereal), aportando las proteínas necesarias para una correcta alimentación. Las verduras aportarían mas fibra y vitaminas y las especias ayudarían a la digestión. Es también considerado un excelente desintoxicante, por la facilidad con la que se digiere, dirigiendo la energía a quemar toxinas en lugar de invertirla en digestiones costosas. Puede consumirse como única comida, durante 1 o varios días como un tipo de ayuno depurador (monodieta).

Ingredientes (para cuatro porciones):

·         Arroz basmati: 1 taza. Si no nos gusta o nos resulta muy caro, puede reemplazarse por cualquier tipo de arroz. Algunos tendrán un tiempo de cocción diferente.

·         Poroto mung o mung dhal: 1 taza. Son los porotitos verdes con los que se hacen los “brotes de soja”. Siempre conviene ponerlos en remojo al menos 6-8hs.

·         Ghee (manteca clarificada) 1 a 3 cucharadas. Si no nos gusta o somos veganos, puede reemplazarse por aceite de coco u otro aceite de buena calidad (primera prensión en frío).

·         Especias: 2 cucharaditas de semillas de comino molidas, 3 cucharaditas de semillas de mostaza, 1 cucharada de coriandro molido, 1 cucharada de jengibre fresco cortado y triturado, 1 cucharadita de cúrcuma molida, 1 cucharadita de asafétida o hing (no importa si no se tiene).

·         Sal (a gusto)

·         Agua: 4 a 6 tazas (según qué tan cremoso lo querramos)

·         Verduras de estación: como por ej: 2 zanahorias, 1 calabacín, ½ taza de brócoli picado pequeño, perejil fresco picado, 1 diente de ajo picado.

Preparación (tiempo aproximado 30 a 40 minutos):

·         Poner el ghee en una olla a fuego mínimo. Cuando comienza a emanar un delicado aroma (30 segundos a 1 minuto), agregar las semillas de comino. Dejar que se impregnen en el ghee por alrededor de 1 minuto.

·         Luego, agregar las semillas de mostaza y tapar la olla (esta semilla cuando se calienta, explota). Cuando las semillas de mostaza han dejado de explotar, retirar la tapa (que no volverá a ser utilizada) y agregar el jengibre fresco y triturado.

·         Cuando este comienza a dorarse, agregar las verduras que elegimos. En este momento puede ser necesario el agregado de 1 ó 2 tazas de agua. Posteriormente, agregar el arroz y algo más de líquido. Este nunca debe exceder el nivel del arroz (el grano debe sobresalir).

·         Después de 5 a 8 minutos, agregar el poroto mung. Incorporar 1 o 2 tazas de agua si fuese necesario, sin que sobrepase el nivel del arroz y el poroto.

·         Luego, incorporar el coriandro, la cúrcuma molida y el asafétida. Con una cuchara de madera, revolver la preparación periódicamente. Sobre el final de la cocción, adicionar sal (en caso de ser necesaria). Cocinar hasta que el arroz y la legumbre, estén blandos, adicionando agua a medida que se necesite.

¿Qué es lo que estamos comiendo en el Kitchari?

·         Porotos Mung: conocidos por su capacidad para eliminar toxinas (pesticidas e insecticidas) del cuerpo. Importante fuente de proteínas (provee 8 aminoácidos esenciales) y fibra. Hay una versión que se llama Mung Dhal, que no es más que el mismo poroto pero partido en dos y sin la cáscara verde.

·         Arroz Basmati: Este arroz se diferencia del clásico arroz blanco, en su sabor más delicado y en su fragancia aromática (de hecho la palabra basmati deriva del sánscrito que significa perfume). Es rico en hidratos de carbono, que nos aportarán energía. También se puede usar arroz integral, pero en tal caso, lo mejor es dejarlo remojando toda la noche en algún medio ácido, como kéfir o con algunas gotitas de limón. De esta manera, reducimos el ácido fítico que inhibe la absorción de minerales como el calcio, hierro, magnesio, y zinc, haciéndolos inutilizables para el organismo.

·         Ghee: el ghee es la manteca clarificada, muy fácil de hacer. Hace el Kitchari más cremoso y deja la cocina aromatizada con un olor increíble. También añade muchos beneficios: ayuda la digestión y tiene un efecto de lubricación sobre las articulaciones y sobre el sistema nervioso, favoreciendo las sinapsis neuronales. Y a diferencia de otros aceites que se utilizan para cocinar, el ghee resiste altas temperaturas, por lo que no nos tendremos que preocupar por la oxidación.

·         Verduras: La idea es añadir los vegetales de temporada que tengan a mano para completar el plato. Una buena idea es el zapallo, zanahorias, camotes (papas dulces)… lo que se les ocurra. La clave está en utilizar lo que está disponible localmente, ya que el Ayurveda está vinculado a la transición natural de las estaciones.

·         Especias: Las especias encienden el fuego digestivo, que muchos lo tenemos debilitado por comer y combinar mal los alimentos. Hay muchas recetas de Kitchari, encontraran que las combinaciones y cantidades de especias varían entre unas y otras. El rango de especias va desde las más clásicas como pimienta negra, comino, cúrcuma, cardamomo y canela, a las exóticas como fenogreco, asafétida (hing) y hojas de curry (no confundir con curry en polvo). Mi consejo es experimentar con diferentes mezclas según tu fantasía o mejor aún, según tu dosha predominante. Las especias no sólo agregan un sabor maravilloso al Kitchari, sino que contribuyen con muchos beneficios para la salud. La mayoría de estas especias son carminativas (ayudan a calmar la digestión favoreciendo la expulsión de gases o previniendo su formación) y activan la digestión. Además, cuentan con otras propiedades curativas, por ejemplo, la cúrcuma y el jengibre que son anti-inflamatorios, mientras que el fenogreco es bueno para equilibrar la glicemia (azúcar en la sangre). La asafétida en pequeñas cantidades ayuda a reducir los gases y es especialmente buena para aumentar el fuego digestivo (conocido como agni en la medicina ayurvédica).

Como conclusión, el Kitchari es un plato muy nutritivo y extra digerible que apoya al sistema digestivo en un proceso de limpieza, y ofrece nutrientes esenciales. Es un alimento caliente y energizante. Ideal para cualquier estación y circunstancia, pero que nos viene como anillo al dedo en este encierro obligatorio: para los inquietos vata, el guiso caliente los conecta a la tierra, para los fogosos pitta, sus especias son calmantes y para el frío kapha, proporciona un calor sanador.

¡Muchos éxitos en la incorporación de esta receta!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

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