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Yoga en Invierno

La práctica de yoga está recomendada por Ayurveda en todas las estaciones, pero al ser “la ciencia de la vida”, observadora de los ciclos naturales, brinda consejos para equilibrar el dosha dominante en cada una de ellas. Veamos las sugerencias para la estación más fría y húmeda.


Pranayamas para el Invierno:

El más indicado para esta época es Kapalabhati, aumenta nuestra temperatura corporal, elimina la flema, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, purifica los pulmones y los canales energéticos (permitiendo que fluya el prana más fácilmente), eleva notoriamente los niveles de energía y promueve una mejor oxigenación de cada una de nuestras células. Otro pranayama adecuado para esta temporada de frío es Surya Bhedana, respiración por la fosa nasal derecha, que igualmente crea calor al activar nuestra respiración solar. También se recomienda emplear el Jala Neti (limpieza de las fosas nasales) una vez por día para mantener bien las vías respiratorias.

Ásanas de Yoga para practicar en invierno (busca una habitación cálida para practicar):

  • Saludo al Sol (Surya Namaskar). Es vigorizante y ayuda a generar calor en el cuerpo.
  •  El pez (Matsyasana). Abre garganta y el pecho, lo que ayuda a disminuir el moco en el pecho.
  •   Postura del Arco (Dhanurasana). Abre el pecho y el corazón. Nos hace más receptivos a dar y recibir amor.
  • El Barco (Navasana). Enciende tu fuego interno. 
  • Postura sobre los hombros (Sarvangasana). Esta inversión ayuda en la desintoxicación de los ganglios linfáticos. Activa el organismo y la circulación de la sangre.
  •   Postura de langosta (Salabhasana): Este ásana abre el pecho y fortalece la espalda.
  •   Savasana (postura de cadáver o de relajación) en lugar cómodo con mantas luego de las posturas.

Meditación en Invierno:

La época de invierno es también una temporada para interiorizar y meditar. Intenta hacerlo al menos 5 minutos diarios, durante el amanecer o el atardecer que son los momentos más propicios del día para entrar en contacto con nuestro Ser. La meditación nos ayuda a tener conciencia de nuestros pensamientos y emociones, nos aleja de las emociones pesadas como tristeza, nostalgia o depresión al conectarnos con nuestro interior y la fuente de vida.

Espero estos simples consejos te ayuden a tu práctica invernal.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación). Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Beneficios de la meditación

El término meditación es usado para una técnica para aquietar la mente, que tiene efectos corporales o físicos definidos, y un impacto mental. Meditar puede ser tan o más efectivo que la psicoterapia y la medicación para tratar un sinnúmero de enfermedades, como la depresión y la ansiedad.

La mayoría de nosotres estamos dominados la mayor parte del tiempo por nuestros pensamientos y emociones. Esto nos lleva a pensar que somos estos pensamientos y sentimientos. Meditación es el espacio de simplemente ser, sólo experimentando, sin interferencia del cuerpo o de la mente. Es un estado natural, del que hemos olvidado como conectarnos.

"Meditación" es nuestro estado natural, pero hay que recordar que la palabra meditación es generalmente usada para lo que son las técnicas para meditar. Estas son métodos o herramientas para crear un ambiente interno que nos desconecte del cuerpo-mente y uno/a simplemente pueda “ser”.

Si bien al principio es una ayuda tomar un tiempo para practicar un método de meditación estructurado, hay varias técnicas que se practican en lo cotidiano, como en el trabajo, tiempo libre, sea sola/o o en compañía. Las técnicas son necesarias sólo hasta que el espacio de meditación (relajación consciente, el estar centrado), forma parte de un/a mismo/a, como respirar.
Aunque la meditación es mayormente conocida gracias al yoga y el budismo, los antropólogos creen que sus orígenes podrían remontarse al año 5000 AEC y que posteriormente, (1500-650 AEC) la práctica se esparció en la India y el sudeste de Asia, especialmente en China y Japón. En la India, las valiosas propiedades de la meditación fueron plasmadas en textos espirituales como los Vedas, los Yoga Sutras de Patanjali y el Bhagavad Gita. Históricamente, la meditación ha sido empleada como una vía hacia el despertar de la consciencia y el desprendimiento de las distracciones materiales. Hoy en día, se ha dirigido su uso a la regulación emocional, el manejo del estrés y la redirección de los pensamientos, con beneficios potenciales para la mejora de la concentración y la disminución del dolor en enfermedades crónicas.

Hay muchas ideas diferentes y un poco contradictorias sobre qué es la meditación. La visión primordial es que el/la meditador/a entienda cual es la naturaleza de la mente en vez de pelear con ella. “Ausencia de pensamientos” es un término contradictorio. La naturaleza de la mente es ser un “comentador crónico”. Lo que se descubre con la meditación es la destreza de tomar distancia entre “eso que eres” y el comentador. De esta manera, la mente, que es un circo constante de emociones y pensamientos, no interfiere con el estado inherente de silencio (verdadera naturaleza). Meditar tampoco es enfocar, concentrarse o contemplar. Esto sería estrechar la conciencia. Al concentrarse en un solo objeto, se excluye todo lo demás. Por el contrario, la meditación incluye todo, la conciencia se expande.


La meditación, particularmente en el yoga, puede contribuir a tener una mejor percepción de nosotros mismos y actitud más optimista hacia la vida. Biológicamente, meditar y practicar yoga disminuye la frecuencia respiratoria y cardíaca, la presión arterial, el cortisol u hormona del estrés y aumenta el flujo circulatorio en los órganos vitales. Esto genera sensación de auto control y permite evitar el miedo y la agresividad, mejorando la confianza, la eficiencia y la capacidad para enfocarnos en los aspectos positivos de nuestro entorno. Meditar también ayuda a reducir los síntomas de la depresión, la ansiedad y contrarrestar el insomnio. Ayuda a las personas a dejar de fumar y combatir otras adicciones.

Los beneficios de la meditación a nivel físico y mental son indiscutibles. Quienes practican la meditación son reconocidas como personas aplomadas y tranquilas, con un mejor manejo del estrés y un alto dominio de sus emociones.

Existen numerosos estudios científicos que demuestran que produce en quienes la practican un mejoramiento de la capacidad cardiovascular, la actividad respiratoria, y una sincronización electroencefalográfica. Se ha comprobado una respuesta integrada con cambios metabólicos y circulatorios periféricos dirigidos a un incremento en la actividad neurológica central.

Tiene eficaces usos clínicos, sus beneficios se perciben tanto en el nivel de prevención como de alivio de la enfermedad y mejoramiento de la calidad de vida de personas con hipertensión arterial, diabetes, cáncer, epilepsia, dolor crónico, psoriasis, HIV, trastornos de ansiedad, depresión, entre otras indicaciones. También se dice que quita el acelerador del proceso de envejecimiento. Hay un neurotransmisor llamado dehidroepiandosterona que se usa para medir la edad biológica de una persona; las personas que meditan veinte minutos en forma continuada por más de cinco años, tienen marcadores hormonales correspondientes personas de menor edad cronológica. Evita el envejecimiento cerebral.

En cuanto al alivio del dolor crónico, la meditación produce un aumento de la actividad en la corteza cingular anterior y la ínsula anterior, áreas implicadas en la regulación cognitiva del procesamiento nociceptivo (percepción del dolor).

La meditación tiene el poder de mejorar nuestra satisfacción general y la calidad de nuestras relaciones interpersonales, ya que estimula las áreas cerebrales de empatía.

Las evidencias demuestran también que la meditación tiene un efecto en el cerebro que lleva a las personas comportarse de una determinada manera. Son autocontroladas, atentas, ecuánimes, calmadas y juiciosas (meditar reduce la amígdala, lugar del miedo y el estrés y el hipocampo se robustece, mejorando la memoria emocional y declarativa). Además, tienen mejor atención, mayor capacidad de memoria y discernimiento (la corteza prefrontal se agranda). En resumen, los/las meditadores de larga data tienen una forma de reaccionar distinto, que los distingue positivamente.

¿Necesitamos más razones para ponernos manos a la obra?

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación). Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Ayurveda y yoga

 Ayurveda es la rama encargada de la sanación en la ciencia yóguica. Yoga es su aspecto espiritual, mientras que Ayurveda es la rama terapéutica del Yoga. En cuanto al Yoga, éste va más allá que las Asanas o posturas físicas ampliamente visibles en Occidente hoy en día. Yoga es una herramienta de desarrollo espiritual destinada a la auto-realización, al descubrimiento de nuestra verdadera naturaleza más allá del tiempo y el espacio. Este proceso favorece una mente y un cuerpo libre de enfermedad.

Es tradicional que Yoga, como terapia médica, forme parte de Ayurveda y se enfoque en el tratamiento de enfermedades físicas y mentales. Para tratar las enfermedades físicas, Ayurveda utiliza métodos yóguicos como posturas y ejercicios de respiración. Los tratamientos ayurvédicos enfocados a enfermedades mentales incluyen prácticas yóguicas destinadas a fortalecer y estimular el crecimiento espiritual, como por ejemplo, mantras y meditación. El concepto ayurvédico de la mente se origina en la filosofía yóguica y su interpretación de los distintos niveles de conciencia.

Tanto Ayurveda como Yoga están vinculados con el Tantra, el cual ofrece varias técnicas para modificar la naturaleza de la conciencia. Sin embargo, la idea popular de que el Tantra encarna un sistema de prácticas sexuales refleja solamente un aspecto general e inferior del Tantra. En realidad, se trata de un sistema completo para el desarrollo humano que nos puede ayudar a mejorar todos los aspectos de nuestras vidas.

Las herramientas tántricas incluyen terapias sensoriales de cromoterapia, gemas, sonidos y mantras, junto con la devoción hacia ciertas deidades. Las deidades, como el Señor Shiva o la Madre Divina, son arquetipos que pueden generar cambios profundos en la conciencia, cambios que la mente individual no puede entender. Las terapias sensoriales pueden contribuir a reprogramar la mente, eliminando condicionamientos negativos sin necesidad de pasar por un análisis. Los métodos ayurvédicos para la sanación mental incluyen el Tantra. La concepción tántrica de las fuerzas sutiles, mentales y corporales está estrechamente vinculada con Ayurveda. Los aspectos más avanzados y profundos del Yoga recurren también a métodos tántricos elevados.

Nuestra forma de vida genera infelicidad. Vivimos en una cultura activa y turbulenta que ofrece poco espacio para la paz y el regocijo. Hemos trastornado las raíces orgánicas de la vida, constituidas por buen alimento, agua, aire puro y una vida familiar feliz. Vivimos en un mundo artificial dominado por los paisajes urbanos y los medios de comunicación en el cual hay una escasez de alimento para el alma. Siempre deseamos cosas nuevas y rara vez estamos contentos con lo que tenemos. Corremos detrás de un estímulo, luego detrás de otro, rara vez observando que el proceso de nuestra vida no tiene un rumbo establecido. Nuestras vidas siguen patrones de acumulación, sin que nunca nos detengamos o descansemos. La medicina occidental es más una solución rápida para seguir en el camino equivocado de nuestro estilo de vida, y rara vez, se enfoca en la raíz del problema. Tomamos una pastilla rápidamente con la esperanza de que nuestros problemas desaparezcan, sin tener en cuenta que es sólo un síntoma, un aviso de un desequilibrio en el organismo, una luz de advertencia que, en vez de ignorar, valdría más la pena atender.

Ayurveda, en cambio, enseña que las claves para el bienestar son la armonía con la naturaleza, la sencillez y la alegría. Nos enseña cómo vivir en un estado de equilibrio, en donde la satisfacción proviene simplemente de existir y no de buscar el cambio. Nos conecta con las fuentes de creatividad y felicidad que emanan de nuestra conciencia, con el fin de que podamos superar permanentemente nuestros problemas psicológicos. Ayurveda nos ofrece una verdadera solución a nuestros problemas de salud: el regreso a la unidad con el universo y nuestro Ser Divino interior. Esto implica un cambio en nuestra forma de vivir, pensar y percibir.

El propósito de la encarnación física es el desarrollo de una conciencia superior. Esto no sólo nos eleva a nivel individual, sino también al mundo y al resto de la humanidad. Todos los problemas humanos surgen por la carencia de una verdadera conciencia que no es simplemente falta de información, s i no una  falta de comprensión del lugar real que ocupamos en el universo. En realidad, no tenemos lugar en el universo. El universo reside en nuestro interior. Todo el universo (incluyendo todos los seres humanos) es parte de nuestro propio Ser. Toda la creación no es más que una forma diferente de lo que somos. Son como las diferentes ramas y hojas del mismo árbol de la conciencia. La verdadera conciencia consiste en reconocer la unidad a través de la cual podemos trascender nuestras limitaciones personales y entender el Ser como el Todo. Esta es la última meta de Ayurveda, su objetivo es liberarnos de todo dolor y sufrimiento.

(Escrito por el Dr. David Frawley. Extraído de “Ayurveda y la Mente”)

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Ásanas para elevar las defensas

Yoga significa “unión”. Unión de cuerpo, mente y espíritu o unión con nuestra esencia, que puede representarse de diferentes maneras, de acuerdo a nuestras creencias. El Yoga posee implicancia en todos los sistemas del cuerpo, aunque su principal propósito es trabajar nuestra mente. Una mente más calma, ayuda a un cuerpo más sano y favorece la unión con el Absoluto.

Ayurveda es la ciencia o conocimiento de la vida, que brinda herramientas para estar en sintonía con la naturaleza y sus cambios. Ayurveda y Yoga nacieron juntas y se valen de una a la otra para sus objetivos.

Ayurveda explica cómo adaptarnos a los cambios estacionales y medioambientales, basándose en alimentación, hábitos y rutinas, fitoterapia, meditación y, por supuesto, práctica de yoga.

 Para evitar infecciones, debemos fortalecer el sistema inmunológico. Además de aplicar los consejos dietéticos y rutinas especiales, podemos incorporar en nuestra practica de yoga, posturas especiales que favorezcan las defensas.

Las más recomendadas son las que abren el pecho, expanden el tórax y extienden la columna. Las posturas de apertura estimulan al timo, glándula ubicada en el pecho, que posee un rol muy importante en el sistema inmune. Entre ásanas nos tomamos unos segundos para respirar profundamente (si sabemos hacer la respiración yóguica completa mejor, sino simplemente respiramos profundo) aprovechando la máxima capacidad de los pulmones. Esto hará que nos oxigenemos, revitalicemos y limpiemos los pulmones. Las posturas activadoras del timo mantienen en equilibrio el sistema inmune y deberíamos combinarlas con flexiones hacía delante calmar el sistema nervioso y eliminar el estrés. Las posturas de pie son una inyección de energía y fuerza que estimulan el corazón y tonifican el cuerpo. También debemos agregar posturas invertidas, perfectas para mejorar la circulación de la linfa manteniendo una producción óptima de las células inmunes que defienden el cuerpo frente a virus y bacterias.

Ejemplo de secuencia de ásanas para estos meses (al final de la nota están las descripciones con sus variantes):

1.       SALUDO AL SOL (Suryanamaskar): 5 minutos. Hacer 4- 5 vueltas de forma vigorosa.

2.        ESFINGE O MEDIA COBRA (Salambha Bhujangasana): 1 minuto.

3.       TORTUGA (Kurmasana): 2 minutos.

4.       PERRO MIRANDO HACIA ABAJO O CARPA (Adho Mukha Svanasana): 2-3 minutos.

5.        ARCO (Dhanurasana): 30 segundos - 1 minuto.

6.       NIÑO (Balasana): 5 minutos.

7.        ARADO (Halasana): 3-5 minutos.

8.        PEZ (Matsyasana): 1 minuto.

9.        PUENTE (Setu Bandha Sarvangasana): 2 minutos.

10.    ÁRBOL (Vrksana): 1 minuto.

11.    SILLA (Utkatasana) : 30 segundos.

 Si sabemos realizar Kapalabhati, es un pramanyama muy recomendado, ya que elimina mucosidad de las vías aéreas superiores y mejora la capacidad respiratoria.

También podemos incorporar japa , recitación de mantras,  visualizaciones guiadas o creativas , o simplemente meditamos como estemos acostumbrados.  

Esto es un ejemplo para personas que estén habituadas a practicar solas, pero hay también hay disponibles herramientas en forma de videos y prácticas en vivo. Espero esta herramienta te sea útil en estos tiempos de cambio y renovación.

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Dra. Julia Elena Scocco. 

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INFORMACIÓN EXTRA: descripción de ásanas paso a paso.

Esfinge: acostados boca abajo, colocar los antebrazos hacia delante haciendo que los codos queden debajo de los hombros formando un ángulo de 90º con los brazos, elevar el tronco arriba presionando el pubis contra el suelo; variante intensa: Estirar los codos y acercar las manos hacia el pubis. Si no molesta el cuello, dejar caer la cabeza hacia atrás.

Tortuga: sentados en el suelo con las piernas estiradas, separar las piernas medio metro e introducir las manos y los brazos bajo las rodillas inclinando el tronco hacia delante. Apoyar las palmas de las manos en el suelo y los hombros, e ir intensificando el alargamiento del tronco hacia el suelo hasta que el pecho y la barbilla toquen el suelo. Las piernas se van estirando también y los talones empujan el suelo; variante intensa: desde la propuesta anterior, flexionar las rodillas llevando los pies bajo el rostro, entrelazar las manos detrás de la espalda doblando codos; variante fácil: sentado con las plantas de los pies juntas, introducir las manos y los brazos bajo las pantorrillas / tobillos e inclinar el tronco hacia delante.

Carpa: Boca abajo y con las palmas de las manos apoyadas a los lados del tórax, exhalar y levantar el cuerpo del suelo estirando los brazos y llevando los isquiones arriba y atrás hasta que se apoyen los pies en el piso.

Arco: acostados boca abajo, flexionar las rodillas y agarrar con firmeza cada pie con su mano correspondiente. Con una exhalación, estirar los brazos y las piernas por encima de la cabeza todo lo posible

Niño: de rodillas, soltamos las caderas dejando que los glúteos vayan hacia los talones, dejando los brazos sueltos a los lados del tronco.

Arado: elevar las piernas y llevar juntas y estiradas por detrás de la cabeza hasta que los pies toquen el suelo. Entrelazar los dedos de las manos, estirar los codos y girar las muñecas.

Pez: colocar las piernas en loto o simplemente estiradas, extender la espalda hacia arriba levantando la cintura y colocar la coronilla en el suelo.

Puente: desde decúbito supino. Flexionar las rodillas, dejando que los pies se apoyen en el suelo. Los brazos a lo largo del cuerpo y las palmas hacia abajo. Elevar las caderas y hacer una palanca entrelazando los dedos de las manos y estirando los brazos; variante intensa: Eleva la pierna derecha a la vertical, realizamos unas respiraciones y repetimos con la otra pierna.

Árbol: de pie en Tadasana (parado, montaña), doblar la rodilla derecha y colocar el talón en la raíz del muslo izquierdo apoyando la planta del pie. Mantener el equilibrio sobre la pierna izquierda. Elevar los brazos por encima de la cabeza, juntar las palmas. Repetir con el otro lado.

Silla: desde Tadasana, estirar los brazos por encima de la cabeza, exhalar y doblar las rodillas, hasta que los muslos queden paralelos al suelo. Mantener el pecho hacia atrás evitando la inclinación hacia delante.