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Pizza vegana con queso de papa 🍕 ⁣

Masa integral (individual, cuatro porciones): ⁣⁣
Mezclar aprox. 150 g de harina integral (puede ser de trigo o avena... incluso centeno o cebada si te animas), 100 ml de agua, 1 cucharada de polvo de hornear, sal a gusto, 2 cucharadas de aceite de⁣
oliva o neutro. Se puede hacer en su variedad leudada, con 2 g de levadura seca o 6 g de levadura fresca y una pizca de azúcar. En caso de usar leudado químico (polvo de hornear), se puede cocinar de inmediato; con levadura lleva al menos 2hs de leudado en algún lugar tibio. ⁣
Y al horno! ⁣
Paparella, delicioso “queso de papa” para pizzas veganas: ⁣

Mezclar con una licuadora de mano (mixer): ⁣
1) 1 papa mediana (pelada y hervida con agua y sal)⁣
2) 3 cucharadas de levadura nutricional: de cerveza, no la de panadería; las hay de sabor natural y sabor queso (a mí me gusta la natural);
3) el jugo de medio limón⁣
4) 1 diente de ajo⁣
5) un chorrito de aceite de oliva ⁣
6) pimienta y otras especias que se nos ocurran. Si nos falta algo de líquido, para que quede cremosa, podemos agregar un poco de agua de la cocción de la papa. ⁣
Colocar tibia sobre la pizza y a disfrutar!

Los demás ingredientes los elegis vos... Rúcula y olivas negras, rodajas de tomate, ajo y albahaca, salteadito de verduras, hongos y cebolla... etc.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Leches o bebidas vegetales

Las bebidas vegetales son  una alternativa para quienes no pueden o quieren tomar lácteos. Ya sea por intolerancia (alergias respiratorias y digestivas), motivos ideológicos (evitar el sufrimiento animal) o simplemente salud (los lácteos que hoy llegan a nuestra mesa están cargados de antibióticos, hormonas, etc.), cada vez es más la gente que decide no consumir más lácteos. Las leches vegetales son una excelente alternativa para reemplazarlos o sencillamente para incorporar nutrientes de muy buena calidad a nuestra dieta.

Las leches vegetales son suspensiones de material vegetal disuelto y desintegrado en agua, que tienen un aspecto similar a la leche de origen animal, pero no son productos lácteos. Para no generar confusión, se reserva la palabra “leche” para el producto animal derivado de los mamíferos, por lo que deberíamos referirnos a ellas como bebidas vegetales, pero para los fines prácticos les voy a seguir llamando leches. Son digestivas, bajas en grasas, nutritivas y muy fáciles de hacer. Pueden prepararse a partir de muchos ingredientes diferentes como frutos secos, cereales o fruta, todas muy ricas, aunque en función del gusto particular, se preferirá unas u otras. Dependiendo para qué se quieran usar, también puede que sea mejor elegir una u otra, aunque en general todas funcionan bien para casi todo. Personalmente me gusta variar y preparar una vez cada una de las que más me gusta. De paso obtenemos los distintos beneficios que cada una tiene.

Existen en el mercado leches vegetales comerciales. La más popular es la de soja, aunque ahora se han difundido las de almendra y coco. También suelen conseguirse en polvo de diversos ingredientes. Suponen un avance positivo, pero no alcanzan la calidad ni tienen los nutrientes de las leches vegetales que podemos preparar en casa. Hay que tener en cuenta que generalmente están sometidas a un proceso de pasteurización para su conservación a largo plazo, lo que elimina parte de sus nutrientes. Por otro lado, suelen contener aditivos y espesantes que tiene un efecto inflamatorio y alterar la flora intestinal.

Las leches vegetales son muy fáciles de hacer, no hacen falta utensilios especiales y la mayoría son muy económicas. Las hay de frutos secos (almendras, castañas, avellanas, etc.), cereales (avena, arroz, quínoa), frutas (coco, banana). Cada una tiene innumerables beneficios y pueden combinarse para obtener bebidas más espesas y nutritivas. Como regla general, las proporciones son 1 parte del ingrediente elegido por 3 o 4 partes de agua según la consistencia que queramos darle a la leche. La mas “rendidora” es la de avena, que con solo 4 cucharadas se hace 1 litro.

En general, para las de frutos secos, debemos dejar en remojo las semillas durante al menos 8hs para activar las semillas y ablandarlas. El agua del remojo debe ser desechada, ya que en ella quedan los antinutrientes (fitatos y oxalatos), que impiden la absorción de minerales y vitaminas. Si tenemos ganas y tiempo podemos pelarlas, aunque esto no es estrictamente necesario. Colocamos en una licuadora o mixer las semillas remojadas con 3 o 4 partes de agua (yo la pongo un poco tibia). Luego de esto, solo nos queda colar la preparación con un filtro especial para ello (los hay muy accesibles en el mercado), una tela de algodón o un colador fino. Con la “pasta” sobrante se pueden hacer preparaciones cremosas para untar, agregando por ejemplo levadura de cerveza, salsa de soja y condimentos o dulces como dátiles, cacao, vainilla. También pueden usarse en preparación de galletas o tortas, reemplazando o combinadas con las harinas que estemos acostumbrados a usar. Podemos usar nuestra imaginación y creatividad. En cuanto a las leches, las podemos usar igual que a la de vaca. Algunas como las de coco toleran mejor la cocción, si queremos hacer una salsa por ejemplo. Para conservarlas se prefiere recipientes de vidrio y la duración no es de más de 3 o 4 días en la heladera. Si se precipitan algunos sólidos, solo hace falta agitarla antes de usarla. En algunas recetas se puede encontrar el agregado de algún endulzante natural o dátiles en la preparación, pero a mi entender, esto limita los usos que puedo darle tanto a la leche como a la pasta sobrante. De todos modos, se puede tener como una buena alternativa si es de nuestro gusto. También se pueden saborizar con esencia de vainilla. La de avellanas tiene un exquisito aroma a los famosos bombones, mucho más si la tomamos con cacao.

Consideraciones especiales:

·         Leche de coco: puede usarse coco rallado o en escamas. No hace falta remojo. Tolera muy bien las altas temperaturas y de hecho se prepara batiendo el coco con agua caliente. Genera una capa de grasa (vegetal) en la parte superior que se disuelve al tomar temperatura. Con el sobrante salen ricas cocadas o galletitas de coco.

·         Leche de avena: la avena tiene gran cantidad de antinutrientes. Si no la remojamos previamente y no se expone a cocción, no podemos recibir sus innumerables beneficios, y hasta puede ser perjudicial, ya que impide la absorción de algunos nutrientes de otros alimentos que estemos consumiendo junto a ella. Debe someterse a un remojo de al menos 8 hs (mejor con el agregado de un chorrito de algún ácido como vinagre o limón), desechar el agua de remojo y cocinarla en una pequeña cantidad de agua por 10 min. Tiene un buen rendimiento, ya que con solo 4 cucharadas se obtiene 1 litro de leche.

·         Leche de arroz: no debe confundirse con el “agua de arroz” (usada a veces contra la diarrea). Esta leche está elaborada con granos de arroz fresco y molido (harina), cocidos o fermentados. Sería ideal para personas celíacas al no contener gluten. La más fácil se hace con el arroz cocido previamente. Mejor si se realiza previo remojo y se desecha tanto el agua de remojo y cocción. El integral tiene más propiedades y nutrientes.

·         Leche de quínoa: los granos de quínoa tienen gran cantidad de saponinas (otro antinutriente, que hace espuma en el remojo y la cocción). Necesitan un muy buen lavado previo al remojo, remojo y cocción. Se procede como en el arroz.

·         Leche de banana: en realidad es un “batido” de banana, a l que puede agregarse dátiles y esencia de vainilla. 1 banana cada 500 ml de agua y 2 o 3 dátiles.

Son alternativas fáciles, muy ricas y divertidas para variar nuestra alimentación. Podemos aprovechar el tiempo de cuarentena para aprender cosas nuevas y cocinar con nuestros niñes.  Espero les sean útiles estas recetas y puedan aplicarlas.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación). Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Snaks de Kale

 El kale o col rizada es considerada un super-alimento. Aporta muy pocas calorías y tiene un alto valor nutritivo. 100 gramos de kale crudo aportan 84 g de agua, 49 kcal, 4,3 g de proteína, 8,7 g de hidratos de carbono, 3,6 g de fibra y solo 0,9 g de grasa. Tiene un alto grado de micronutrientes (vitaminas y minerales). Aporta más calcio que la leche (150 mg cada 100 g) y es bajo en oxalatos. Tiene mucho hierro, incluso más que la carne. Es rico en vitamina C (120 mg cada 100 g), de 4 a 10 veces más que la espinaca y 3 veces más que las naranjas. Una ración de kale contiene de 3 a 4 veces más ácido fólico que los huevos. Ayuda a mejorar el tránsito intestinal (alto contenido de fibra dietética), además de reducir el riesgo de padecer enfermedades como la obesidad o la diabetes. Alto poder antioxidante y al cocinarse no se reduce su efecto. Un buen aliado para perder peso, además de ser un alimento muy poco calórico, los glucosinolatos (compuestos sulfurados) que contiene reducen la absorción de lípidos. Además, su mencionado poder antioxidante y la presencia de clorofila ayudan a eliminar toxinas.

Podemos usarlo en ensaladas (variantes de lo verde en la tabule y la griega), cocido, en risotos, jugos detox, etc. Este maravilloso vegetal permite también hacer fácilmente un snak super-saludable. Como entrada, en picadas, para ver una película… reemplaza las papitas, si queremos lo hacemos 0% sodio, no tiene grasas (es horneado). Súper crocante. Aporta todos sus nutrientes y equilibra a kapha y pitta en esta época de primavera.

En este caso usé las variantes verde y morado. Podemos usar el que más nos guste o tengamos. La cuestión es muy simple: horno precalentado a 180º o, en mi caso, olla paellera a fuego corona (menos que mínimo, antes que se apague la hornalla). Sacamos el tronco grueso y cortamos las hojas con las manos y las ponemos en una bandeja a “secar” (es mejor ir controlando, el tiempo varía según el horno, entre 10 y 30 min). Como variantes podemos rociar con aceite de oliva, sal y pimienta. Para mí la sal es innecesaria, ya que tiene un sabor saladito naturalmente.

¡Disfrutemos de estos sabores y alimentos nutritivos y versátiles que nos brinda la naturaleza en esta primavera!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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Té yogui

 Es muy similar al té chai, que lleva cardamomo, clavo, pimienta, anís estrellado, jengibre y canela, la diferencia es que al té chai se le agrega leche vegetal o animal.

Tiene beneficiosas propiedades como estimulante y revitalizante, es ideal para personas que no pueden tomar café ni té puesto que no contiene teína ni cafeína, regula el sistema nervioso y tonifica nuestro hígado.
El clavo de olor alivia el dolor y fortalece el sistema nervioso. El jengibre es de sobra conocido como ayuda en procesos gripales y digestivo así como la pimienta y el cardamomo, buen aliado del colon. La canela es estimulante y fortalecedora de los huesos.

Ingredientes:
• 4 semillas de Cardamomo
• 1/4 rama Canela
• 4 granos de Pimienta negra
• 2 rodajas de Jengibre
• 3 Clavos de olor
Preparación:
En una tetera o un jarrito con agua colocar todos los ingredientes, calentar hasta que hierva y retirar del fuego 5 - 10 minutos después del hervor (cuanto más tiempo hierva mas picante será la decocción). Colar y servir, se puede endulzar con miel o estevia si se desea.

¡A disfrutar su sabor y beneficios!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

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Una receta de invierno

Con la llegada del invierno, cuidar la alimentación, como siempre, es fundamental. Debido al frío ambiental, nuestro poder digestivo (fuego interior o agni) es más fuerte que en otras épocas del año. Por eso se puede comer con más apetito e incluir alimentos más nutritivos. Si nuestra alimentación es muy liviana, nuestro fuego digestivo puede llegar a desgastar y debilitar los tejidos del cuerpo y desequilibrar a vata. Por este motivo el invierno es una época donde toca nutrir el cuerpo, para que los tejidos se tornen fuertes. Conviene que las comidas sean calientes y nutritivas. Se debe procurar que predominen los cereales como el arroz, el trigo o el maíz, y los guisos de verduras y papa. También se puede incluir frutos secos como avellanas, almendras y nueces, y frutas desecadas remojadas en agua como orejones, pasas, higos y dátiles. Es muy recomendable tomar bebidas calientes y nutritivas como el te chai. Se debe reducir el consumo de alimentos crudos, ensaladas y alimentos secos como galletitas o copos de cereales. Evitar los lácteos, ya que son alimentos que generan mucosidad, y como en el invierno hay una mayor incidencia de gripes, resfríos y catarros, no conviene consumirlos. Es muy útil la infusión de jengibre con miel y limón, ya que aumenta el sistema inmunológico y elimina toxinas.

Veamos ahora una receta nutritiva, especial para esta época.

CREMA DE ARVEJAS AYURVÉDICA

Para 6 porciones:

Ingredientes:

·         400 gr arvejas secas partidos (sin sal)

·         ½ nabo (o apio), troceado pequeño

·         1 cebolla, troceada pequeña

·         1 diente de ajo, picado bien chiquito

·         1 chile verde o rojo pequeño (yo pongo menos porque consigo seco)

·         3 hojas de laurel

·         1 cm de jengibre fresco, picado

·         Sal

·         Aceite de oliva u otro de primera prensión en frío de calidad

·         Opcional: tofu ahumado

Poner las arvejas en remojo por algunas horas (no usar el agua de remojo en la preparación). Rehogar la cebolla, el jengibre, el ajo, el chile y las hojas de laurel algunos minutos en aceite de oliva. Añadir el nabo o el apio y después de unos minutos, incorpora las arvejas y 2 litros de agua. Calentar hasta el hervor. Bajar un poco el fuego y dejar hervir cerca una hora. Añadir sal al gusto. Si se desea, cortar el tofu en trocitos de 1 cm y cocinarlos en un poco aceite. Se agregan justo antes de servir la crema. También puede licuarse y servirse como crema sobre la sopa.

Ideal para época invernal. ¡A disfrutar los sabores y beneficios de esta rica sopa!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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Kitchari, estrella de la cocina ayurvédica

 El Kitchari es un plato tradicional del Ayurveda, conocido por su capacidad para desintoxicar o limpiar el cuerpo, disminuir el envejecimiento de las células y equilibrar los tres doshas: vata, pitta y kapha. Ofrece abundantes nutrientes y a la vez impulsa la salida del cuerpo de los desperdicios acumulados. Es una especie de guiso, hecho con porotos mung, arroz basmati, verduras de estación, ghee (o manteca clarificada) y especias.

Es altamente nutritivo por la combinación del poroto mung (legumbre) y arroz (cereal), aportando las proteínas necesarias para una correcta alimentación. Las verduras aportarían mas fibra y vitaminas y las especias ayudarían a la digestión. Es también considerado un excelente desintoxicante, por la facilidad con la que se digiere, dirigiendo la energía a quemar toxinas en lugar de invertirla en digestiones costosas. Puede consumirse como única comida, durante 1 o varios días como un tipo de ayuno depurador (monodieta).

Ingredientes (para cuatro porciones):

·         Arroz basmati: 1 taza. Si no nos gusta o nos resulta muy caro, puede reemplazarse por cualquier tipo de arroz. Algunos tendrán un tiempo de cocción diferente.

·         Poroto mung o mung dhal: 1 taza. Son los porotitos verdes con los que se hacen los “brotes de soja”. Siempre conviene ponerlos en remojo al menos 6-8hs.

·         Ghee (manteca clarificada) 1 a 3 cucharadas. Si no nos gusta o somos veganos, puede reemplazarse por aceite de coco u otro aceite de buena calidad (primera prensión en frío).

·         Especias: 2 cucharaditas de semillas de comino molidas, 3 cucharaditas de semillas de mostaza, 1 cucharada de coriandro molido, 1 cucharada de jengibre fresco cortado y triturado, 1 cucharadita de cúrcuma molida, 1 cucharadita de asafétida o hing (no importa si no se tiene).

·         Sal (a gusto)

·         Agua: 4 a 6 tazas (según qué tan cremoso lo querramos)

·         Verduras de estación: como por ej: 2 zanahorias, 1 calabacín, ½ taza de brócoli picado pequeño, perejil fresco picado, 1 diente de ajo picado.

Preparación (tiempo aproximado 30 a 40 minutos):

·         Poner el ghee en una olla a fuego mínimo. Cuando comienza a emanar un delicado aroma (30 segundos a 1 minuto), agregar las semillas de comino. Dejar que se impregnen en el ghee por alrededor de 1 minuto.

·         Luego, agregar las semillas de mostaza y tapar la olla (esta semilla cuando se calienta, explota). Cuando las semillas de mostaza han dejado de explotar, retirar la tapa (que no volverá a ser utilizada) y agregar el jengibre fresco y triturado.

·         Cuando este comienza a dorarse, agregar las verduras que elegimos. En este momento puede ser necesario el agregado de 1 ó 2 tazas de agua. Posteriormente, agregar el arroz y algo más de líquido. Este nunca debe exceder el nivel del arroz (el grano debe sobresalir).

·         Después de 5 a 8 minutos, agregar el poroto mung. Incorporar 1 o 2 tazas de agua si fuese necesario, sin que sobrepase el nivel del arroz y el poroto.

·         Luego, incorporar el coriandro, la cúrcuma molida y el asafétida. Con una cuchara de madera, revolver la preparación periódicamente. Sobre el final de la cocción, adicionar sal (en caso de ser necesaria). Cocinar hasta que el arroz y la legumbre, estén blandos, adicionando agua a medida que se necesite.

¿Qué es lo que estamos comiendo en el Kitchari?

·         Porotos Mung: conocidos por su capacidad para eliminar toxinas (pesticidas e insecticidas) del cuerpo. Importante fuente de proteínas (provee 8 aminoácidos esenciales) y fibra. Hay una versión que se llama Mung Dhal, que no es más que el mismo poroto pero partido en dos y sin la cáscara verde.

·         Arroz Basmati: Este arroz se diferencia del clásico arroz blanco, en su sabor más delicado y en su fragancia aromática (de hecho la palabra basmati deriva del sánscrito que significa perfume). Es rico en hidratos de carbono, que nos aportarán energía. También se puede usar arroz integral, pero en tal caso, lo mejor es dejarlo remojando toda la noche en algún medio ácido, como kéfir o con algunas gotitas de limón. De esta manera, reducimos el ácido fítico que inhibe la absorción de minerales como el calcio, hierro, magnesio, y zinc, haciéndolos inutilizables para el organismo.

·         Ghee: el ghee es la manteca clarificada, muy fácil de hacer. Hace el Kitchari más cremoso y deja la cocina aromatizada con un olor increíble. También añade muchos beneficios: ayuda la digestión y tiene un efecto de lubricación sobre las articulaciones y sobre el sistema nervioso, favoreciendo las sinapsis neuronales. Y a diferencia de otros aceites que se utilizan para cocinar, el ghee resiste altas temperaturas, por lo que no nos tendremos que preocupar por la oxidación.

·         Verduras: La idea es añadir los vegetales de temporada que tengan a mano para completar el plato. Una buena idea es el zapallo, zanahorias, camotes (papas dulces)… lo que se les ocurra. La clave está en utilizar lo que está disponible localmente, ya que el Ayurveda está vinculado a la transición natural de las estaciones.

·         Especias: Las especias encienden el fuego digestivo, que muchos lo tenemos debilitado por comer y combinar mal los alimentos. Hay muchas recetas de Kitchari, encontraran que las combinaciones y cantidades de especias varían entre unas y otras. El rango de especias va desde las más clásicas como pimienta negra, comino, cúrcuma, cardamomo y canela, a las exóticas como fenogreco, asafétida (hing) y hojas de curry (no confundir con curry en polvo). Mi consejo es experimentar con diferentes mezclas según tu fantasía o mejor aún, según tu dosha predominante. Las especias no sólo agregan un sabor maravilloso al Kitchari, sino que contribuyen con muchos beneficios para la salud. La mayoría de estas especias son carminativas (ayudan a calmar la digestión favoreciendo la expulsión de gases o previniendo su formación) y activan la digestión. Además, cuentan con otras propiedades curativas, por ejemplo, la cúrcuma y el jengibre que son anti-inflamatorios, mientras que el fenogreco es bueno para equilibrar la glicemia (azúcar en la sangre). La asafétida en pequeñas cantidades ayuda a reducir los gases y es especialmente buena para aumentar el fuego digestivo (conocido como agni en la medicina ayurvédica).

Como conclusión, el Kitchari es un plato muy nutritivo y extra digerible que apoya al sistema digestivo en un proceso de limpieza, y ofrece nutrientes esenciales. Es un alimento caliente y energizante. Ideal para cualquier estación y circunstancia, pero que nos viene como anillo al dedo en este encierro obligatorio: para los inquietos vata, el guiso caliente los conecta a la tierra, para los fogosos pitta, sus especias son calmantes y para el frío kapha, proporciona un calor sanador.

¡Muchos éxitos en la incorporación de esta receta!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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Cinco recetas ayurvédicas fáciles y rápidas


1)      Crema de calabacín con cebada

Ingredientes

         1 kg. de calabacines.

         ½ taza de cebada cocida.

         Un chorrito de leche vegetal (de arroz, avena o quínoa)

         Una pizca de sal marina o de roca

         Una pizca de nuez moscada y pimienta

Hervimos en agua con sal los calabacines y la cebada. Cuando estén tiernos añadimos la leche vegetal la nuez moscada y la pimienta.

2)      Quínoa con verduras

Ingredientes

         1 taza de quínoa

         ½ pimiento cortado en daditos

         1 taza de repollo mediano cortado finamente

         ½ berenjena cortada en cuadrados

         1 calabacín pequeño rallado

         150 g de tofu

         1 zanahoria grande

         1 tomate maduro pelado y cortado

         Aceite de oliva (o ghee)

         1 cucharada de jengibre rallado muy fino

         2 cucharadas de mostaza

         2 cucharadas de comino molido

         1 pizca de pimienta

         1 pizca de sal (marina o de roca)

 Cortamos las verduras y rallamos el jengibre. Ponemos al fuego suave una sartén (de hierro preferiblemente), salteamos la mostaza hasta que se abra, salga su exquisito aroma y empiece a saltar, entonces añadimos el aceite o el ghee. Cuando se caliente vamos incorporando el jengibre rallado, el comino, el pimiento, la zanahoria, el repollo y por último el calabacín. Lo salteamos bien aderezándolo con la pimienta y la sal. Añadimos la quínoa y el tomate cortado en daditos. Rehogamos durante unos minutos y añadimos el agua. Se cocina igual que el arroz, dos medidas de agua por una de quínoa, y fuego lento (para quitarle las saponinas, debemos lavarla muy bien antes).

Datos extra: La quínoa es buena para todas los doshas pero para Vata especialmente por su fácil digestión, sus proteínas vegetales de alta calidad, su completa relación de aminoácidos esenciales, sus pocas e insaturadas grasas cardiosaludables, sus eficientes minerales y vitaminas, su fibra, y su ausencia de gluten es una maravillosa opción para los celiacos. Las verduras pueden reemplazarse por las que sean más de nuestro gusto o según la estación.

3)      Porridge para el desayuno:

Ingredientes

         Avena: 5-6 cucharadas

         1 pizca de sal marina o de roca

         Leche vegetal

         Canela

         Frutos secos y o desecados: pasas, dátiles, almendras, castañas (las que les gusten)

Ponemos la avena en una cazuela (previo remojo y colado la noche anterior con un poco de limón o vinagre), cubrimos de agua y echamos una pizca de sal (siempre que no tengamos la presión alta), dejamos cocer 10 minutos. Puede quedar un poco de agua de la cocción. Añadimos leche vegetal y dejamos calentar otro par de minutos. Echamos la canela y los frutos secos.

4)      Halva (“mantecol”) de Zanahorias

Ingredientes

         1/2 litro de agua o leche (puede ser vegetal).

         1/2 kilo de zanahorias.

         75 gr. de pasas.

         50 gr. de coco rallado.

         50 gr. de azúcar mascabo.

         50 gr. de sémola de trigo.

         3 cucharadas de ghee.

Cocinamos y trituramos las zanahorias. Calentamos el ghee, le añadimos la sémola y el coco. Lo mezclamos un minuto y añadimos el azúcar y las zanahorias. La removemos todo hasta que se haga una masa. Volcamos la masa en un recipiente humedecido con agua. Cuando se enfríe podemos decorarlo con coco rallado, almendras, pistachos, castañas y cortarlo en trocitos.

5)      Crema de verduras y dhal

Ingredientes

         75 gr de mung dhal (son los que vienen partidos). Podemos usar también porotos mung enteros.

         1 taza de calabaza troceada o 3 zanahorias.

         1 calabacín

         1 trozo de repollo

         100 gr de chauchas

         1 pizca de sal marina o de roca

         1 pizca de pimienta negra.

         4 cucharadas de aceite de oliva o ghee.

         Un chorrito de crema (es opcional, y no recomendable para Kapha). Reemplazable por leche vegetal.

Lavamos y cortamos las verduras, las ponemos a cocer con el dhal durante 45 minutos. Añadimos la sal. Lo retiramos del fuego y le echamos el aceite (o ghee), la pimienta y lo trituramos. Las verduras pueden sustituirse por otras, según nuestro gusto o la estación.

Espero disfruten hacer y comer estas fáciles recetas.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

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Dos dulces recetas para acompañar el mate o las infusiones

Daré una opción sin gluten (crepes de amaranto) y otra con avena (galletitas), para acompañar el mate, una rica infusión o de postre en tiempos de pandemia.

Crepes de amaranto

 Salen dos crepes de 25cm.

1.       Ingredientes:

1 Huevo grande
1 yema de huevo grande
1/2 taza de leche de coco (o de vaca, almendra o avena)
2 cucharaditas de jarabe de granada (granadina) o 2 cucharaditas de panela o mascabo.
 2 cucharaditas de ralladura de limón
2 cucharadas de harina de amaranto, tamizada
2 cucharadas de harina de arroz integral, tamizada o harina de almendras.
1 cucharadita de canela molida (sin sustitutos)
1/2 cucharadita de cardamomo molido (sin sustitutos)
 1/8 cucharadita de sal de roca
 2 cucharaditas de ghee fundido o aceite neutro

2.       Preparación:
 En un tazón mediano, batir el huevo y la yema de huevo hasta espumar. Agregar la leche de coco, la jalea y la ralladura de limón, batiendo hasta que estén combinados. Agregar la harina de amaranto, la harina de arroz integral, la canela, el cardamomo, la sal y el ghee, batiendo hasta que la masa esté delgada y suave. Cubrir y dejar reposar durante 10 minutos en la heladera.
 Mientras tanto, precalentar el horno a 200.
Retirar la masa del refrigerador y batir brevemente.
Calentar una sartén o panquequera a fuego medio. Cuando una gota de masa colocada en la sartén chisporrotea, está lista para cocinar. Levantar la sartén de la hornalla y verter una fina capa de masa (aproximadamente 1/4 taza). Inclinar suavemente la sartén en un movimiento circular para extender la masa uniformemente a través de la parte inferior. Devolver la sartén al fuego y esperar pacientemente. Cuando el fondo está hecho, se verá un cambio en el color y el crepé se levantará fácilmente de la panquequera. Se puede probar corriendo una espátula alrededor de los bordes. Cuando la espátula se desliza fácilmente debajo del centro del crepé (aproximadamente 2 a 3 minutos), es hora de darlo vuelta. Mover el crepé y cocinar durante 30 segundos del segundo lado. Transferir la crepe a un plato y colocarlo en horno precalentado mientras se prepara la otra crepe.

Consejos: Los crepés más pequeños serán más fáciles de voltear, pero será más difícil de plegar debido a la inflexibilidad de la masa sin gluten. La primera vez que se hacen, puede e ser un desastre, pero no hay que preocuparse. No cuenta. Hay que utilizar la experiencia para contemplar cómo modificar la técnica para crear futuros crepés de mejor calidad. Se debe tener en cuenta que es difícil obtener crepes finas con harina sin gluten.
La astringencia de la harina de amaranto y jalea es equilibrada por la harina de arroz dulce, leche de coco y el ghee.
La cáscara de limón y la canela suavizan el fuerte sabor de la harina de amaranto.
El uso de ghee le dará al crepe un sabor caramelo y ayuda con el dorado; Esto se perderá si se sustituye con aceite.
Estas crepes son buenas para vata, pitta y kapha. La frescura del amaranto, la leche y el cardamomo equilibrarán el calor de los huevos para pitta. Kapha puede comer estas con moderación.
¡A disfrutarlas!

Galletas de Avena

Receta para 2 ½ a 3 docenas

1.       Ingredientes


½ taza (100 g) de ghee
1 ¼ taza (250 g) de azúcar integral
1 taza (140 g) de harina de avena
1 cucharadita de polvo de hornear
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de canela en polvo
¾ cucharaditas de jengibre en polvo
¼ cucharadita de clavo en polvo
3 tazas (350 g) de avena en copos (remojar previamente con agua y un poco de limón o vinagre 6-8hs y colar bien)
¾ taza (180 ml) de leche vegetal
½ taza (60 g) de almendras troceadas (opcional)
1 taza (125 g) de pasas de uva o dátiles (opcional)
½ taza de semillas de sésamo (opcional)

2.       Preparación
Precalentar el horno a 180ºC. Se puede preparar la bandeja colocándole papel vegetal.
Mezclar el ghee con el azúcar hasta formar una pasta homogénea. Agregar todos los ingredientes secos excepto los copos de avena y mezclar. Luego agregar los copos de avena y la leche vegetal. Mezclar hasta formar una pasta. Agregar las almendras, pasas o semillas de sésamo.
Formar las galletas con una cucharada llena de la masa, y dando forma con las manos. Colocarlas en la bandeja separadas a unos 3.5 cm de distancia unas de otras.
Cocinar en horno hasta que estén listas, entre 12 y 20 minutos (dependiendo del tamaño). Utilizando una espátula, colocar inmediatamente en un plato, sin que se toquen entre sí, para dejarlas enfriar y endurecer.

¡A disfrutarlas!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación). Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Cheddar vegano

 El queso es una de las razones principales por las que mucha gente no toma la decisión final de pasarse a una alimentación basada solo en vegetales. En otro artículo daré la receta de paparella, para pizzas veganas. Son opciones que no necesitan fermento. Esta es la receta del cheddar. Es una opción facilísima de hacer queso. No solo tiene un rico gusto, sino que también es súper económico y con ingredientes accesibles. Es una alternativa rica, mil veces más saludable y un gran sustituto del queso de leche de vaca.

Ingredientes:

·         1 papa mediana pelada cortada en cubos

·         1 zanahoria pequeña cortada en rodajitas

·         1 diente de ajo (puede ser ajo en polvo o escamas también)

·         ½  cebolla o una cucharadita de cebolla disecada

·         1 cucharada de jugo de limón

·         1 chorrito de aceite de oliva

·          Sal y pimienta

·         Condimentos  1 cucharada generosa de cada:

o   Levadura nutricional. Yo uso la natural, pero puede usarse la que tiene sabor a queso.

o   Pimentón dulce.

o   Cúrcuma en polvo.

Preparación:

Hervir las papas y la zanahoria hasta que estén blandas. En los últimos minutos, agregar el ajo y la cebolla. Colar y volcar en el vaso de una licuadora o mini procesadora. Agregar todos los demás ingredientes y licuar hasta que esté todo bien integrado. Puede servirse calentito en el momento. También se puede guardar en recipiente cerrado en la heladera por 4-5 días.

Tiene la misma consistencia de un queso cheddar clásico y queda increíble como dip para unos nachos, tus verduras favoritas, para preparar unos fideos con queso, papas doradas, o para las burguer y mila vegetales. Es realmente espectacular, súper recomendado y una vez que lo prueben no van a poder dejar de hacerlo.

Amorosamente 

Dra. Julia Elena Scocco.

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Mate ayurvédico para los tres doshas

Ya que en nuestra cultura el mate es casi imprescindible, podemos prepararnos un rico mate, agregando hierbas para equilibrar los doshas. Hay que recordar que la yerba mate es estimulante (como el té y el café), por lo que tomada en exceso o sin algún antídoto, terminan por aumentar mucho a vata y a pitta.

¿Qué son los doshas? El Ayurveda (medicina tradicional de la India, la más antigua conocida), considera el funcionamiento de los seres vivos por interacción de tres fuerzas que tienen influencia en el cuerpo y la mente y a la vez, son influenciadas por los ciclos naturales y el medio externo e interno. Estos son vata, pitta y kapha. Definen nuestra constitución física y mental y nuestra forma de reaccionar ante los estímulos.

Simplificando, nuestro vata esta aumentado cuando nos dominan la ansiedad y los miedos y tenemos tendencia a la hiperactividad. El pitta se manifiesta cuando reaccionamos mas con enojo, frustración y celos, nos interesa la competencia. El kapha nos da una tendencia a la tranquilidad, apego y adormecimiento. Para equilibrar estas tendencias, podemos tener en cuenta algunos recursos equilibrantes que nos ayuden a sobrellevar la expresión de estos aumentos en situaciones de estrés. Podemos agregar las hierbas en el mate o en el agua del termo (a gusto).

 Para calmar a vata (sacan el viento): melisa, cedrón, manzanilla, tilo, lavanda, inkayuyo, jengibre fresco (rizoma), hinojo, poleo.

Para calmar pitta (refrescantes, para calmar el fuego): menta, cilantro, coriandro, hinojo, coco rallado, pétalos de rosa, diente de león, manzanilla.

Apaciguan a kapha: canela, cardamomo, anís, jengibre fresco o en polvo, ortiga, boldo, moringa, romero.

Detalles de alguna de las hierbitas:

Menta: alivia el dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarreas. Tiene efecto antiinflamatorio y analgésico en las mucosas, ayuda a la digestión, a la eliminación de gases, es ligeramente diurética y se usa también en caso de insomnio.

Manzanilla: actúa como antiespasmódica, ayudando en caso de cólicos o dolor abdominal. Ayuda a eliminar molestias gástricas e intestinales y los gases. Es ligeramente diurética, descongestivo ocular, produce disminución de la ansiedad.

Melisa: ayuda en caso de molestias intestinales por gases y en problemas hepáticos y biliares. Tiene un suave efecto sedante e hipnótico. Se utiliza mucho en casos de ansiedad y desórdenes nerviosos. Contraindicada en caso de hipotiroidismo.

Boldo: actúa en hígado y vesícula biliar. Ayuda a la digestión.

Cedrón: efecto antiespasmódico, alivia los dolores y cólicos intestinales, siendo levemente analgésico. Además, es carmitativo (contribuye en la eliminación de gases) y ayuda a la digestión. Contraindicado en el embarazo y lactancia.

Anís e hinojo: efectos antiespasmódicos y carminativos.

Te invito a probar lo que te guste y te equilibre…

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

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Aguas saborizadas para cada dosha

¿Qué son los doshas? El Ayurveda (medicina tradicional de la India, la más antigua conocida), considera el funcionamiento de los seres vivos por interacción de 3 fuerzas que tienen influencia en el cuerpo y la mente y a la vez, son influenciadas por los ciclos naturales y el medio externo e interno. Estos son vata, pitta y kapha. Definen nuestra constitución física y mental y nuestra forma de reaccionar ante los estímulos.

Simplificando, nuestro vata esta aumentado cuando nos dominan la ansiedad y los miedos y tenemos tendencia a la hiperactividad. El pitta se manifiesta cuando reaccionamos mas con enojo, frustración y celos, nos interesa la competencia. El kapha nos da una tendencia a la tranquilidad, apego y adormecimiento. Para equilibrar estas tendencias, podemos tener en cuenta algunos recursos equilibrantes que nos ayuden a sobrellevar la expresión de estos aumentos en situaciones de estrés.

Agua para equilibrar Vata: hervir 2 litros de agua durante cinco minutos. Sacar del fuego y agregar 3 hojas de cedrón y 1/2 cucharadita de semillas de hinojo, 1 rodaja de jengibre. Llene un termo y tómelo durante todo el día. Su temperatura debe ser cálida pero no demasiado caliente.
Agua calmante de Pitta: Hervir 2,2 litros de agua durante dos minutos. Sacar del fuego y agregar 1/4 cucharadita de semilla de hinojo, 2 capullos de rosa y 1 cucharada de diente de león. Llenar un termo con el agua y verter en una taza antes de beber. En verano, el agua se puede disfrutar a temperatura ambiente, en invierno puede ser un poco más caliente.
Agua que equilibra Kapha: Hervir 1,8 litros de agua durante cinco minutos. Sacar del fuego y agrega 3 hojas de albahaca enteras, dos rodajas finas de jengibre fresco, 1/4 cucharadita de comino y 1/2 cucharadita de hinojo. Verter el agua en un termo y beberlo caliente o tibio en sorbos durante todo el día.

Te invito a probar estos simples consejos para aportar equilibrio en tus hábitos y alimentación.

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Dra. Julia Elena Scocco.

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Leche dorada: receta y sus beneficios

 Me gustaría compartir una receta ayurvédica que nos lleva a incorporar de forma consciente a la cúrcuma en nuestra vida diaria. En la India, desde tiempos inmemorables, se le ha honrado por sus importantes beneficios energéticos, ceremoniales, medicinales y culinarios. La cúrcuma actúa principalmente en el sistema respiratorio, digestivo, inmunológico y circulatorio, promoviendo procesos de purificación y regeneración. Es una planta Sátvica, o lo que es lo mismo, de alta pureza espiritual.

Básicamente es leche con cúrcuma en polvo. Puede hacerse con leche vegetal o animal, líquida o en polvo (a gusto y posibilidad de cada persona). En los tiempos que corren y en nuestro medio, yo recomiendo las vegetales, pues las animales que llegan a nuestra mesa están cargadas de hormonas, antibióticos y sufrimiento animal. Y entre la liquida y el polvo, preferir la líquida, menos procesada (¡en teoría!). Que nuestras posibilidades no nos limiten, podemos usar la que tengamos a mano e ir probando luego otras opciones. Siempre hay tiempo de aprender.

Ingredientes:

·         Cúrcuma en polvo: 1/2 cucharadita.

·         Leche: 1 taza.

·          Jengibre fresco (rizoma): 1 pedacito o rodaja.

·         Canela en polvo: 1/4 cucharadita (opcional).

·         Pimienta negra (molida): 1 pizca (opcional).

Procedimiento:
Previamente, hervir la leche (si es animal). Agregar la cúrcuma, el jengibre, la canela (opcional) y la pimienta (opcional). Cocinar a fuego lento por 10 minutos. Filtrar la mezcla, servir y sobre todo… ¡disfrutar!
Se puede añadir miel a gusto. Recordar que la miel no se cocina, se agrega luego, cuando la temperatura esté “tomable”. La leche dorada también permite ser aromatizada con ralladura de naranja, limón, pomelo o mandarina. Se puede guardar en la heladera para consumir poco a poco.

Beneficios:

1.       Efecto antioxidante:

Los ingredientes clave están cargados de antioxidantes, que son compuestos que combaten el daño celular y protegen del estrés oxidativo. Son esenciales para el funcionamiento de las células, y los estudios muestran regularmente que las dietas ricas en antioxidantes pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones y enfermedades ya que favorecen el sistema inmunológico. Los efectos del estrés oxidativo son causante del envejecimiento prematuro y enfermedades crónico degenerativas.
La curcumina, el componente activo en la cúrcuma, se ha utilizado en la medicina ayurvédica durante siglos debido a sus fuertes propiedades antioxidantes. La mayoría de las recetas de leche dorada también incluyen canela y jengibre; ambas tienen también propiedades antioxidantes impresionantes.

2.       Efecto antiinflamatorio:

 Los ingredientes de la leche dorada tienen poderosas propiedades antiinflamatorias. Se cree que la inflamación crónica juega un papel importante en las enfermedades crónicas, como el cáncer, el síndrome metabólico, el Alzheimer y las enfermedades del corazón. Por esta razón, las dietas ricas en compuestos antiinflamatorios pueden reducir el riesgo de estas afecciones. Puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor articular en la osteoartritis y la artritis reumatoide. La investigación muestra que el jengibre, la canela y la curcumina, tienen potentes propiedades antiinflamatorias, comparables a los de algunos medicamentos farmacéuticos sin ninguno de los efectos secundarios.

3.       Mejoría de la memoria y la función cerebral:

Los estudios demuestran que la curcumina puede aumentar los niveles de factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF). Es un compuesto que ayuda a su cerebro a formar nuevas conexiones y promueve el crecimiento de las células cerebrales. Los bajos niveles de BDNF pueden estar relacionados con trastornos cerebrales, incluida la enfermedad de Alzheimer. También en el Alzheimer hay acumulación de una proteína específica en el cerebro, llamada TAU. Hay estudios que muestran que los compuestos en la canela pueden prevenir esta acumulación. Además, la canela parece reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson y mejorar la función cerebral .El jengibre también puede estimular la función cerebral al mejorar el tiempo de reacción y la memoria, y  también parece proteger contra la pérdida de la función cerebral relacionada con la edad. Otro de los agentes presentes en la cúrcuma, potencialmente beneficiosos, es la turmerona. Algunos estudios sugieren que puede ser bueno para el rendimiento cognitivo debido a sus propiedades neuroprotectoras.

4.       Mejoría del estado de ánimo:

Parece que la cúrcuma, más específicamente su compuesto activo curcumina, puede aumentar el estado de ánimo y reducir los síntomas de la depresión. La depresión también puede estar relacionada con bajos niveles BDNF. Como la curcumina parece aumentar los niveles de BDNF, puede tener el potencial de reducir los síntomas de la depresión.

5.       Cardioprotección:  

La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte en el mundo. Curiosamente, la canela, el jengibre y la cúrcuma, los ingredientes clave en la leche dorada, se han relacionado con un menor riesgo de enfermedad cardíaca. La canela podría reducir el colesterol total, los triglicéridos y los niveles de LDL (llamado colesterol malo) mientras aumentan los niveles de HDL (colesterol bueno). Además, la curcumina puede mejorar la función de los revestimientos de los vasos sanguíneos (función endotelial). La función endotelial adecuada es importante para un corazón sano. Tambien esta leche acelera el metabolismo permitiendo una mejor eliminación de la grasa acumulada en el cuerpo. Tanto la cúrcuma, como el jengibre y la canela, mejoran la circulación sanguínea.

6.       Disminución de los niveles de azúcar en la sangre (glicemia):

Los ingredientes de la leche dorada, especialmente el jengibre y la canela, pueden ayudar a reducir los niveles de azúcar en la sangre. La canela puede reducir la resistencia a la insulina, también parece reducir la cantidad de glucosa que se absorbe en el intestino después de una comida, lo que puede mejorar aún más el control del azúcar en la sangre. Del mismo modo, agregar regularmente pequeñas cantidades de jengibre a la dieta puede ayudar a reducir los niveles de glicemia en ayunas.

7.       Reducción del riesgo de cáncer:

El cáncer es una enfermedad caracterizada por un crecimiento celular descontrolado. Por ejemplo, algunos estudios atribuyen propiedades anticancerígenas al 6-gingerol, una sustancia que se encuentra en grandes cantidades en el jengibre crudo. Del mismo modo, los estudios informan que los compuestos en la canela pueden ayudar a reducir el crecimiento de las células cancerosas. La curcumina, el ingrediente activo en la cúrcuma, también puede matar las células cancerosas y prevenir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en los tumores, lo que limita su capacidad de diseminación.

8.       Mejoría de la digestión:

La indigestión crónica, también conocida como dispepsia, se caracteriza por dolor e incomodidad en la parte superior del estómago. El retraso en el vaciado del estómago es una causa potencial de indigestión. El jengibre, uno de los ingredientes utilizados en la leche dorada, puede ayudar a aliviar esta condición al acelerar el vaciado del estómago en personas que sufren de dispepsia. La investigación muestra además que la cúrcuma puede ayudar a reducir los síntomas de indigestión. Esta también puede mejorar la digestión de la grasa al aumentar la producción de bilis. Los estudios muestran que la cúrcuma puede ayudar a mantener una digestión adecuada y prevenir los brotes en individuos con colitis ulcerosa, un trastorno digestivo inflamatorio. La leche dorada alivia la inflamación intestinal y promueve la buena digestión evitando cólicos e inflamación y mejorando la flora intestinal. También esta leche, se ha ocupado mucho como un agente desintoxicante, especialmente para el hígado.

9.       Propiedades antibacteriales y antivirales:

Esta combinación de especias, pueden eliminar los agentes infecciosos que atacan al sistema respiratorio y puede aliviar la garganta irritada y la congestión nasal.

10.   Otros beneficios :

Termina con los dolores de cabeza provocados por el estrés y por congestión de los senos nasales. En los padecimientos de la piel alivia el acné, la psoriasis, la rosácea y el eczema. El jengibre es diaforético, es decir, que calienta el cuerpo y lo hace sudar. También tiene propiedades antiinflamatorias gracias a su activo gingerol y ayuda a reducir síntomas como mareos y náuseas y a aliviar los dolores de estómago.

Al nombrar todos estos beneficios, no estoy dando la leche dorada como receta. Los estudios mencionados hablan de los efectos, pero aún no se aclaran las dosis recomendadas para las dolencias citadas. Solo brindo la información que podría sernos útil para motivarnos a tomar nuevos hábitos saludables y obtener sus beneficios, que pueden coadyuvar a cualquier tratamiento que estemos realizando. Es un sabor que para muchos será nuevo y extraño. Los invito a probar esta leche, como un delicioso desayuno o antes de dormir.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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