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¿Qué es el Ayurveda?

 Ayurveda significa literalmente “ciencia de la vida”. Más que una medicina, es una forma de vida, es una manera de interpretar el mundo y la naturaleza y vivir a su ritmo, fluyendo con ella.

 Ayurveda se basa en la naturaleza para dar sus consejos y tratamientos. Ve al ser humano como un microcosmos dentro del macrocosmos natural y en el que debe encontrar el equilibrio. En contraposición, o más bien complementando la medicina moderna, toma al individuo en sus dimensiones física, mental-emocional y espiritual.

En general, nuestra medicina moderna sólo se queda con el aspecto físico, tomando al cuerpo como una máquina a la que hay que reparar. Ayurveda es holística, integrativa, trata todos los aspectos: cuerpo, mente y espíritu; no deja afuera ninguna parte del ser humano.

Su definición de salud es SWASTA, que significa “estar centrado/equilibrado en el YO” (un@ mism@); es un bienestar que no siempre es ausencia de enfermedad, si bien tiene miles de consejos para mantenernos sanos y prevenir enfermedades.

Somos seres bio-psico-sociales, Ayurveda toma todos los aspectos, hasta la influencia que tienen en nosotros las relaciones, el ambiente, lo económico, el clima, las estaciones, etcétera.

Prima hermana del yoga, que es otra disciplina holística o integrativa, surgió en la India hace más de 5000 años. Ambas tienen sus bases en unos libros antiquísimos llamados Vedas. Es considerada madre de todas las medicinas o curaciones, ha tenido influencias en la Medicina China Tradicional (migrando a través del Tíbet), en la Medicina griega (fue llevada por Alejandro Magno en el intento de conquista de la India), en la Medicina Unani (tomada durante las conquistas musulmanas de la India), entre otras.

 Ayurveda es considerada una disciplina natural porque ve al hombre como parte de la naturaleza. Somos naturaleza. La naturaleza no es eso que está allá afuera en el parque, en una plaza o en el mar de las vacaciones. Todo en el universo, incluidos nosotros, somos naturaleza y estamos formados por cinco elementos básicos. Estos deben ser tomados de manera sutil (o metafórica si se quiere) y no literal. Son: éter (o el espacio donde todo sucede y permite la existencia de los otros), aire, fuego, agua y tierra. Todo lo que existe tiene proporciones variables de estos elementos, que brindan las características o cualidades de todo lo que percibimos. Por ejemplo algo con mucho fuego lo percibimos caliente, rojo o intenso.

Los elementos están presentes en el ser humano cómo doshas (que podrían definirse como tendencias naturales, formas de reacción o características). En las personas en quienes predomina el aire/viento son dominados por el dosha vata (éter + aire), con todas sus características. Son personas inquietas, livianas, alegres, entusiastas, friolentas. Ante el estrés van a reaccionar con insomnio, miedos, preocupaciones, temblores, hinchazón de panza, pérdida de peso. A los a los que les predomina el elemento fuego, se las vincula con el dosha pitta (fuego + agua). Son personas intensas, decididas, enfocadas, calurosas, de piel sensible. Ante el estrés reaccionan con enojo, críticas, erupciones cutáneas, gastritis o diarrea. En quienes domina el agua y la tierra (estructura), son influenciados por el dosha kapha. Son personas muy emocionales, sensibles, de estructura más grande y pesada, amorosas y contenedoras. Ante el estrés se vuelven lentas y dormilonas, apegadas, les cuesta digerir la comida y suben de peso.

La proporción de doshas que tenemos que nuestro ser es llamado constitución o prakriti, que es única e irrepetible. Ayurveda se basa en el autoconocimiento, en el reconocimiento de nuestra prakriti para entender nuestras tendencias, características, reacciones e influencias, y así poder equilibrarnos con los mismos medios naturales. Todo en la naturaleza influye en la dinámica de nuestros doshas, que se van modificando, moviendo, cambiando nuestro cuerpo y dando síntomas físicos (primero en el sistema digestivo y luego en el resto del cuerpo) o mentales y emocionales.

Todos tenemos los tres doshas presentes en nuestro cuerpo- mente. Cumplen funciones fisiológicas (básicamente: Vata = movimiento; Pitta = transformación; Kapha = estructura), mentales-emocionales (ejemplos: Vata da entusiasmo, inspiración artística, miedos; Pitta da claridad mental, inteligencia, enojos; Kapha brinda generosidad, amor, servicio, apego, avaricia).

No hay cosas peores que otras en estas influencias. Ninguna emoción es peor o mejor que otra sólo van a impactar diferente, de distinta manera según nuestra constitución.

Con lo que juega Ayurveda, es con el equilibrio de opuestos, observando las características a ser equilibradas. Así cuando una gran exposición al sol o calor nos aumenta el fuego,  dándonos enrojecimiento cutáneo o incluso mal humor,  buscaremos compensar con cosas refrescantes proveniente de otros elementos como el aire, el agua o la tierra: alimentos frescos, paseos nocturnos, etcétera. Tan simple como eso. Ayurveda es simple lógico y visible, aplicable.

Tenemos miles de herramientas naturales que usa Ayurveda para la restitución del equilibrio, principalmente la alimentación, la práctica de yoga y meditación, actividad física, pautas de relación, cambios en el ambiente, aromas, sabores, colores, rutina. Todos estos recursos adaptados a nuestro doshas o desequilibrios. También se puede usar fitoterapia, rutinas estacionales, etcétera.

El equilibrio en Ayurveda está basado en el alimento. Pero alimento no es entendido solamente como lo que entra por la boca y percibido por el gusto, sino todo lo que es percibido por los sentidos: lo que vemos, escuchamos, olemos, tocamos, sentimos o pensamos. Por lo tanto es importante ver la calidad de percepciones con las que nos alimentamos. No tendrá el mismo efecto alimentar una relación sana, que una conflictiva, escuchar Bossa Nova, un mantra o un rap, comer una comida súper condimentada o una papa hervida ,oler una flor o un excremento de perro, acariciar un conejo o exfoliarnos la piel con una lija, vestirnos de rojo o azul, exponernos al frío o al calor. Todo genera diferentes efectos e impacta diferente a cada prakriti. La vida es como la percibimos y alimentamos.

Cuando hablamos de equilibrar según nuestros doshas (constitución o prakriti), hablamos de tomar alimentos que compensan estas tendencias o desequilibrios de los que hablamos. Una persona de aire (Vata), es friolenta, irregular, movediza, liviana, temerosa. Se compensa con características opuestas: regularidad, descanso, quietud, alimentos nutritivos y pesados, calor, música relajante, colores calmantes y cálidos, actividades creativas, etcétera. Una persona de fuego (Pitta) es calurosa, irritable, asertiva, ejecutiva, competitiva. Se compensa con moderación de su intensidad, actividades no competitivas, colores fríos, alimentos y sabores refrescantes, música relajante, etcétera. Una persona de agua y tierra (kapha), es friolenta, lenta, apegada, pesada; se equilibra con alimentos y hábitos estimulantes, música movida, actividades dinámicas, colores cálidos y estridentes, comidas livianas. También podemos hablar de aromas colores, sabores, actividades y rutinas para cada dosha. Este mundo es maravilloso. Te invito a descubrirlo.

Amorosamente


Dra. Julia Elena Scocco.
Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación). Turnos al +54 341 3012319. También por DrApp

Correcta cocción de legumbres

 Las legumbres son una fuente muy importante de proteína vegetal, que deben ser incorporadas en las dietas vegetarianas y una muy buena alternativa para disminuir el consumo de carnes en las dietas variadas. 

 El problema es que son difíciles de digerir, pues contienen una gran cantidad de sustancias llamadas (o mal llamadas) antinutrientes, que producen meteorismo (gases) y distensión. Estos anti nutrientes (como los fitatos y oxalatos), pueden reducirse y hasta casi eliminarse teniendo en cuenta algunos puntos en la cocción.

  1.         Remojar las legumbres, al menos 8 horas. Mejor si son 12-16 horas, cambiando el agua de remojo pasadas las 8 horas. El agua del remojo debe desecharse, ya que en ella quedan muchos de los antinutrientes.
  2.        Eliminar la espuma de la cocción: la espuma contiene gran cantidad de saponinas naturales, si la quitamos, ayudaremos a que éstas sean más digeribles. Se recomienda eliminarla dos o tres veces para mejores resultados.
  3.       No agregar sal al agua de cocción, sino algas kombu: ésta contiene ácido glutámico que ablanda la fibra de las legumbres y ayuda a hacerlas más digeribles. Se recomienda cocinar las legumbres sin sal ya que la misma produce al principio de la cocción que la piel de la legumbre se endurezca y la legumbre no se ablandará adecuadamente. Lo ideal es esperar a que la legumbre esté tierna y cocida para añadir la sal.
  4.         Agregar especias digestivas y carminativas: como semillas trituradas de comino e hinojo, hojas de laurel o unas rodajas de jengibre.
  5.          Cocción desde agua fría: a medida que las paredes celulares se debilitan, el agua va entrando en la semilla y el almidón empieza a ablandarse cuando la temperatura llega a los 70 grados. Por este motivo, es importante ponerlas en agua fría y que la cocción sea lenta.
  6.         Tener en cuenta el tipo de agua usada para remojo y cocción: Cuanto más dura es el agua, más iones de calcio y magnesio contiene, por lo que terminarán por interactuar con las pectinas solubles, impidiendo la penetración del agua en la semilla, dificultando y alargando su cocción.
  7.         Romper el hervor: simplemente añadir una taza de agua templada a la olla para que el hervor se pare momentáneamente. No es necesario si se cuecen con olla a presión el tiempo suficiente.
  8.         Tener en cuenta el tiempo de cocción: hasta que estén bien blandas. El tiempo depende del tipo de olla y del tipo de legumbre. Varía entre 30 minutos con las legumbres pequeñas como las lentejas y hasta 2 horas y media con las legumbres más duras como los garbanzos. No se debe consumir el agua de cocción de las legumbres.

Si no hay hábito aun de consumo de legumbres, se recomienda que la transición sea lenta, no a diario, empezando por las más pequeñas como las lentejas, arvejas y adukis o con legumbres fermentadas como el tempeh. La legumbre más recomendada en el Ayurveda es el poroto mung, altamente digerible y nutritivo.

Otros tips para mejorar la digestibilidad de las legumbres es consumirlas en forma de pastas o purés o preparados con sus harinas.

Con las legumbres podemos hacer pastas para untar, medallones (hamburguesas vegetales), agregarlas en ensaladas, en preparaciones calientes tipo guiso, y hasta salchichas y chorizos vegetales. Podemos hacer volar nuestra imaginación e ingenio para variar los platos de nuestro hogar.
¡¡Adelante con el cambio!!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.
Cel +54 341 3012319 (texto y wasap)
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Oftalmología con una mirada diferente. Médica practicante de Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

Cada dosha en invierno

“La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.” Víctor Hugo

Además de invitar a reírnos mucho, Ayurveda nos da consejos para adaptarnos a los cambios del ambiente. Tendremos consejos generales (están profundizadas en otros artículos) y en este caso veremos algunas sugerencias específicas para cada dosha en esta estación.

Adoptar un estilo de vida ayurvédico durante el invierno tiene una serie de beneficios para nuestro organismo. Calma el sistema nervioso evitando el nerviosismo y la ansiedad, fomenta la concentración, nutre profundamente el organismo y mejora los niveles de energía, favorece el sueño profundo, evita la constipación favoreciendo la eliminación, protege nuestro sistema inmunológico.

Adaptarnos a los cambios externos (como la estación) nos hace fluir con la naturaleza y estar más saludables. Claro está que si conocemos nuestra constitución original o prakriti (los doshas que predominan en nuestro cuerpo), ajustaremos mucho mejor las necesidades reales de éste.

1.       Si sos predominantemente Vata, al igual que una liana, ligera como el viento que caracteriza tu dosha, brillas por ti mismo. Tu punto débil es que no puedes controlar los nervios. Resultado, agotamiento constante. Tu ritual para compensar podría ser sumergirte en un baño calmante con esencia de rosa mientras saboreas lentamente un té de salvia o de canela. Masaje o auto masaje con aceite de sésamo tibio.

2.       Si sos más Pitta, tu carácter es dinámico como el fuego que caracteriza tu dosha, una persona muy segura de sí misma. Junto con tu imagen, en general muy deportista y en buena forma, puedes resultar algo agresivo/a. Tu ritual compensatorio sería buscar la ocasión para meditar y sumergirte en un baño de manzanilla o melisa. El aceite esencial de sándalo te ayudará a poner en orden tus energías. El invierno es un buen momento para interiorizar y equilibrar su temperamento agudo e irritable a través de la meditación.

3.       Si tu constitución es Kapha, desprendes una gran sensualidad. Tu punto débil es la pereza y tendencia a la melancolía. Debes recuperar la energía. Tu ritual invernal para añadir dinamismo a tu carácter remolón, podría ser inmiscuirte en una atmósfera de aceites esenciales de eucalipto, salvia y almizcle. Ayuda toma un baño vigorizante y añadir cualquiera de estos aceites esenciales: eucalipto, romero, pino, jengibre, enebro, pomelo, o bergamota.

Cualquiera de los doshas puede optar también por baños calientes de pies (pediluvios). Se realiza con un puñado de sales al que añadimos 3-5 gotas de aceite esencial de menta piperita o cualquier aceite esencial que utilizarías en un baño pero en menor proporción.

Espero que estos consejos ayurvédicos te sean de utilidad y te ayuden durante el invierno, pero sobre todo, ojalá aproveches esta época para sentir el amor que nace de ti al estar en equilibrio con la naturaleza.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

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Aromas de otoño

Según la visión del Ayurveda, todo en la naturaleza (incluso nosotr@s) está formado por todos los elementos: éter, aire, fuego, agua y tierra, pero en diferentes proporciones. De estas proporciones, surgen las “fuerzas o energías”, llamadas doshas, que nos dan características y cumplen funciones. Estas son Vata, Pitta y Kapha. A su vez, estas van variando a lo largo del día, con las estaciones y a través de la vida (predominan en ciertas etapas). Todo lo que percibimos y recibimos del exterior nos aumenta un dosha determinado. Esto también influencia nuestros estados internos. En otoño, el dosha que comienza a aumentar es Vata. 

Vata es seco, frío, irregular, móvil. Esto comienza a verse en nuestro cuerpo y mente si no hacemos nada para compensar esos aumentos: nuestra piel se pone seca, las articulaciones crujen, nos estreñimos y tenemos gases, sufrimos insomnio, hiperactividad mental o física, contracturas, preocupaciones y miedos. Esto sería aún más marcado si en nuestra constitución (o biotipo), predomina este dosha. Ayurveda es literalmente el “conocimiento o sabiduría de vida” (además de ser la primer medicina surgida, de la que derivaron todas las demás), nos aporta miles de recursos para vivir en equilibrio con la naturaleza y los cambios surgidos en el entorno. Si hablamos de equilibrar a Vata, podemos hacer uso de un recurso muy interesante: la aromaterapia.

La aromaterapia es una técnica de aplicación preventiva y curativa a base de aceites esenciales. Es una herramienta terapéutica, que pone al servicio de la salud las propiedades de las plantas. A través de esta técnica, se busca el equilibrio físico, mental y emocional, aplicándose, a través de las propiedades terapéuticas y aromáticas de las plantas. Sirve y complementa otras técnicas para acompañar y mejorar procesos. Los aceites esenciales para mejorar la salud y armonizarnos, pueden ser utilizados a través de masajes, aromatización de ambientes o aplicados sobre alguna zona del cuerpo para calmar o reducir una afección. Forma una parte importante del Ayurveda y de otras ciencias de la curación (principalmente en Oriente) y es aceptada y apoyada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los principales sentidos que interviene en esta terapia son el olfato y el tacto. Las propiedades aromáticas promueven la relajación y la sedación, contribuyendo, por tanto, a generar un estado emocional y mental más equilibrado, que acelere el proceso de sanación. El olor está vinculado a las emociones, por lo que olores agradables desencadenaran emociones y recuerdos placenteros. Podríamos decir, entonces, que la aromaterapia prepara nuestro mundo emocional, a través del olfato y el tacto, para enfrentarnos de forma más equilibrada a las situaciones que se nos presentan en el día a día.

Recomendaciones generales para el otoño:

·         Mantenerse abrigado. El frío aumenta Vata.

·         Conservar la tranquilidad. Llevar a cabo una actividad física tranquila: caminar, bicicleta…

·         Evitar en lo posible los alimentos crudos y fríos. Mejor cocinados al vapor.

·         Evitar las temperaturas frías. Mantener los ambientes cálidos y en lo posible húmedos (sin descuidar la ventilación necesaria para renovar el oxígeno).

·         Consumir alimentos calientes y especias calientes: comino, canela, clavo, curry, cúrcuma, eneldo, jengibre. Todo lo que aporte calor.

·         Seguir una rutina regular.

·         Crear un ambiente lo más calmado y tranquilo posible. Evitar los grandes estímulos auditivos y visuales.

·         Buscar entretenimientos tranquilos y creativos

·         Evitar el exceso de estimulación sensorial (televisión, computadora, celulares)

·         Dormir y relajarse adecuadamente.

·         Prestar atención al cuerpo y a la mente y satisfacer las necesidades

·         Efectuarse masajes con aceite hidratante con maniobras calentantes, lentas y ligeras (por ejemplo con aceite sea de sésamo templado). Una buena rutina es aplicarse el aceite antes de la ducha caliente y al salir no retirarlo. El aceite de sésamo da calor a nivel interno.

Aromaterapia para Vata

Como Vata es frío, ligero y seco, va a necesitar para equilibrarse aceites esenciales calientes, húmedos y especiados. Los óptimos son los que aportan calor húmedo como los siguientes: 

·         Sándalo

·         Almendras

·         Ciprés

·         Patchouli

·         Clavo

·         Orégano

·         Tomillo

·         Jengibre

·         Pino

·         Mejorana

·         Incienso

·         Mirra

·         Eucaliptus

·         Canela

·         Cúrcuma

·         Lavanda

Modos de Uso:

  1.          Antes de la ducha, podemos aplicar aceite de sésamo tibio sobre la piel, eligiendo dos aceites de los arriba indicados y añadiendo 2 gotas de cada uno a cada cucharada sopera de aceite de sésamo. Se aplica especialmente en la zona de hombros y cuello con movimientos lentos y profundos.
  2.          Se pueden hacer baños calientes diarios, con 5 gotas de los aceites esenciales que elijas disueltos en jabón de baño o sales. No recomendados son la canela, clavo ni orégano porque pueden irritar la piel.
  3.          Para el descanso: masaje lento en los pies antes de acostarte con 1 cucharada sopera de aceite de sésamo templado con 2 gotas de lavanda y 2 gotas de sándalo.
  4.          Aromatización de ambientes (hornitos, vaporizadores e inciensos): elegir dentro de los aromas sugeridos, para que tranquilicen y no sean estimulantes.

La aplicación es sencilla y posible. Espero podamos hacer uso de esta herramienta, para mejorar nuestra calidad de vida y adaptarnos a los cambios de la naturaleza.

¡Éxito con ello!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

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Depuración suave de otoño para equilibrar Vata

El Ayurveda, medicina tradicional de la India, basa sus teorías en la tridosha: las fuerzas vata, pitta y kapha, que explican el funcionamiento de los seres vivos, su equilibrio y desequilibrio.

Estas fuerzas o energías cumplen funciones fisiológicas y mentales, y se ven influenciadas por los factores externos, teniendo ciclos. Van aumentando o disminuyendo, afectadas por el clima, la estación, la edad, las relaciones, nuestros hábitos… en fin, todo lo que nos rodea y nuestro estado interno tienen influencia en el aumento o disminución de estos “doshas”. Otra cosa muy importante a destacar es la premisa que explica esa influencia: “lo similar incrementa lo similar y lo contrario lo disminuye”. 

En otoño, aumenta el dosha vata, que tiene influencia en el sistema nervioso, colon, respiración, movimientos, creatividad y muchas otras funciones del cuerpo. Vata es como el viento (frío, seco, irregular, liviano, móvil) y el viento fresco caracteriza el otoño. Por lo tanto, en otoño podemos empezar a sentir en nuestro cuerpo los aumentos de este dosha.

Los signos de un vata desequilibrado son: resequedad de la piel, los labios y las fosas nasales, dolor de oídos y zumbidos, hinchazón abdominal, estreñimiento, gases, hiperactividad (incluido el hablar de forma impulsiva), insomnio y patrones interrumpidos del sueño, manos y pies fríos, sensibilidad al frío, debilidad, inquietud y fatiga, olvidos y una concentración pobre, nervios, temor y ansiedad. Por otro lado, un vata equilibrado se demostrará con vitalidad, imaginación, creatividad, intuición, espontaneidad, alegría, adaptabilidad, iniciativa y buena comunicación.

Hay situaciones que también hacen aumentar este dosha: son en las que aparecen miedos, sentimos limitaciones, preocupaciones, desaliento… por eso sería de vital importancia cuidarlo más que nunca en ellas.

Una de las propuestas para equilibra a vata en esta época es una depuración suave, basada en hábitos y algunos consejos de alimentación:

Alimentación sátvica: ¿Qué significa esto? Alimentarnos con comida que tenga la mayor cantidad de energía vital posible (Prana para el Ayurveda). Estos son los alimentos en su estado “más natural” y menos procesados. Cereales integrales, legumbres, frutas, verduras, frutos secos, semillas. Disminuir los azucares y harinas refinadas, enlatados, industrializados, ultraprocesados, aditivados, etc. También se debería reducir o minimizar el consumo de carnes y lácteos.

Características de las comidas que equilibran a vata: alimentos calientes y de fácil asimilación como sopas, caldos y guisos de verduras y legumbres, aderezadas con especias que nos ayuden a digerirlas mejor y evitar gases, como por ejemplo: laurel, pimienta, hinojo, anís, comino, nuez moscada, clavo, jengibre y perejil. Es importante evitar bebidas frías y en su lugar aumentar el consumo de bebidas calientes, como infusiones. Hay que evitar estimulantes como café, té, cacao y el tabaco, porque desequilibran vata rápidamente.

 Automasajes con aceite de sésamo tibio (con una pequeña cantidad alcanza): Son depurativos y equilibrantes de vata. Pueden practicarse antes de la ducha, de cabeza a los pies, con movimientos (fricción suave) en las extremidades y movimientos circulares en articulaciones, pechos y abdomen. Si bien hay consejos sobre los horarios más convenientes y la cantidad de veces a realizarse, a los fines prácticos, podríamos hacerlos 3 o 4 veces por semana en el horario que podamos. Como alternativas cortas, podemos masajear pies, manos y cabeza.

Ayuno de kitchari: esta comida (guiso de porotos mung, arroz y verduras), tiene un efecto depurativo en el organismo. No le da “trabajo” al sistema digestivo (porque es de fácil digestión) y es muy nutritivo. Podemos comerlo 1 o 2 días como único alimento para limpiar el organismo de toxinas. En otros artículos podremos encontrar la receta.

Sudar: ejercicios diarios nos pueden ayudar a eliminar toxinas. En esta época, conviene hacerlos suaves y regulares. Caminatas, bicicleta, rutinas de gimnasia, bailar.

Práctica de yoga, pranayamas (respiraciones conscientes) y meditación: son depurativos mentales. Los horarios más convenientes para estas prácticas son de 6 a 10h y de 18 a 22hs, porque en estos horarios el cuerpo y la mente están más dispuestos a ellas. Podemos adecuarlos a la rutina que tengamos.

Del mismo modo, y en la medida de lo posible, hay que reducir actividades que alteren este dosha como situaciones de estrés, evitar la sobreestimulación auditiva, acostarse tarde y pasar mucho tiempo frente a las pantallas. En su lugar podemos escuchar música tranquila o leer. Tratar de evitar dormir durante el día (aunque una pequeña siesta es beneficiosa) y aumentar nuestra actividad física. Estos hábitos también hacen a la depuración de la mente.

Tizanas de hierbas (como hinojo, canela, jengibre fresco, anís) tomados 3 tazas al día. Para depuraciones mas fuertes podemos usar bardana, diente de león, llantén y cola de caballo, pero en circunstancias de estrés (si las estamos viviendo) recomiendo las hierbas más suaves.

También es recomendable para depurar (y para incorporar como habito también) raspar la lengua al levantarnos y sacar la “saburra”, que es la acumulación de toxinas del tracto digestivo. Podemos hacerlo con un raspador especial o con una cuchara de acero inoxidable.

Con estas prácticas y consejos iremos equilibrando las fuerzas de vata, para que este dosha no se acumule y nos cause síntomas. Un vata equilibrado se expresara en alegría, entusiasmo, buena comunicación y creatividad, que son cosas muy necesarias en estos días.

¡Éxito en la aplicación de los mismos!

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Dra. Julia Elena Scocco. 

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Otoño y Ayurveda

 Ayurveda es medicina tradicional nacida en la India, la más antigua conocida y de la que derivan todas las demás medicinas. La palabra Ayurveda proviene del sánscrito y significa conocimiento o sabiduría de vida y tiene profundas raíces en la filosofía de hinduismo y en la espiritualidad. Sin embargo, el Ayurveda es de un inmenso valor práctico para todos, posible de ser aplicado en occidente.

Basa sus teorías en la conformación del Universo por cinco elementos que se comportan como si fueran los ladrillos a partir de los cuales se construye nuestra existencia en sus múltiples formas. En las personas, estos cinco elementos sirven de molde para el surgimiento de tres fuerzas fisiológicas conocidas como Doshas, fuerzas que controlan y manejan su funcionamiento físico y mental. Estos doshas son Vata, Pitta y Kapha.

Tanto Vata, como Pitta o Kapha, se encuentran en proporciones variables en cada persona lo que determina nuestra constitución individual, que sería nuestras características y nuestra capacidad de responder ante determinadas situaciones. Poseen diferentes cualidades que determinan su capacidad de hacer funcionar a nuestro organismo (como temperatura, humedad, peso, etc.), lo que nos permite reconocerlos e identificarlos en variadas situaciones tanto habituales como en la enfermedad. Cuando nuestra constitución dóshica está en equilibrio, nuestra energía vital (el prana), circula libremente tanto a nivel físico como mental y emocional. 



Estas fuerzas, también dominan e influencian en las distintas horas del día, en las estaciones y las etapas vitales (ciclan), influenciando y aumentando sus características en los organismos vivos. El equilibrio de los tres doshas se ve amenazado constantemente por fenómenos externos como el clima, la hora del día, temperatura, etc. y por fenómenos tales como el estado psicológico interno. Mientras haya armonía entre los fenómenos internos y externos, el gozaremos de buena salud.

Con el otoño, comienza a aumentar Vata. Vata dosha es como el viento: básicamente seco, frío, móvil y liviano. Seca las articulaciones (crujen), el cabello, las mucosas, la piel, constipa, llena de gases, nos dispersa y vuelve distraídos y dudosos. Hace aparecer espasmos, tics, calambres y contracturas. Nos dispara la mente en una catarata incontenible de pensamientos, generalmente pesimistas y temerosos. Vata controla la mente, el corazón, la creatividad, la digestión, las eliminaciones, la relajación, el funcionamiento del sistema nervioso.

Ayurveda siempre observa la naturaleza y sus ciclos. Por ello, este conocimiento milenario, pauta un estilo de vida, acciones y hábitos, acordes al flujo natural, a fin de que nuestro organismo esté constantemente en armonía y adaptado a esas fluctuaciones. Para afrontar la llegada de la época más vata, tendremos que ir potenciando las cualidades opuestas para incentivar que nuestro vata equilibrado nos dé el entusiasmo y la creatividad que lo caracterizan.

Además, para hacer frente las posibles infecciones que llegan con el frío, tenemos que tener un medio interno calentito. Un Agni (fuego interno, inmunidad) fuerte, hará que no nos enfermemos o nos recuperemos pronto en caso de enfermar.

Desde el Ayurveda y otras medicinas naturales, podemos aportar pequeños consejos que harán compensar el aVata desequilibrado y mejorar el Agni.

1.       Buen descanso: recordar que vata es movimiento, por lo que hay que compensar con momentos de quietud y tranquilidad. Uno de los primeros síntomas de desequilibrio vata es el insomnio. Procuremos no tomar bebidas estimulantes (café, mate, té) o al menos no hacerlo luego de cierta hora (las18hs por poner un ejemplo). Masajes en los pies antes de dormir con aceite de sésamo y unas gotas de esencia de lavanda. Apagar las pantallas (celular, tablets, TV) unas horas antes de ir a la cama, ya que quedan muy estimulados los sentidos. Dejar que el dormitorio sea eso: dormitorio, lo ideal es usarlo para dormir o alguna actividad relajante como leer, rezar o meditar.

2.       Oleación: como vata nos seca, procuraremos compensarlo con oleaciones internas y externas. Comidas sustanciosas y oleosas (con buenos aceites y ghee), masajes con aceite de sésamo tibio antes de la ducha. Aceitar diariamente los orificios naturales (boca, narinas, oídos) con aceite de sésamo.

3.       Calor: procurar no exponernos al frío cuando este comience, o hacerlo tomando las precauciones necesarias: abrigarnos correctamente, especialmente orejas y cabeza. Baños calientes. Vapor. Comidas calentitas y no muy livianas (como ensaladas crudas). Recordar que vata es liviano, necesita lo pesado para no volarse y “bajar”. Frutos secos debidamente activados, compotas, sopas, infusiones de hierbas que aporten calor. Arroz y avena cocidos. Preferir verduras cocidas (vapor, horno, salteadas) y no tanta cantidad de ensaladas. Si comemos ensaladas compensar con buenos aceites (oliva y limón son “antídotos” cuando comemos hojas verdes). Es tiempo de dejar de tomar bebidas y comidas frías, fritas y secas, lo que excita nuestro sistema nervioso y dificulta la digestión.

4.       Vata es responsable de todos los sentidos, pero principalmente del oído y el tacto: evitar la sobreestimulación de éstos (ruidos molestos, tv, música alta, masajes fuertes) y mimarlos con suaves masajes y caricias, música relajante, sonidos de la naturaleza.

5.       Usar ropa hecha con materiales naturales, suaves y cálidos. Los tonos de la tierra pacifican Vata.

6.       Vata es muy sensible a los vientos, sería interesante evitar los ventiladores y las corrientes de aire.

7.       Vata es irregular, sería conveniente tratar de dejar en el verano los ritmos irregulares y frenéticos y optar por una organización más sistemática del día a día.

8.       Estimular el Agni con una alimentación adecuada, especias y otras prácticas como algunas ásanas de yoga y el saludo al sol.

9.      También se recomienda hacer ejercicios relajantes, practicar Hatha yoga (hay ásanas especiales para mejorar el sistema inmune y calmar a vata), Meditar y realizar respiración consciente (Pranayamas). 

Lo que sucede en el entorno, no sólo nos envuelve o es “externo”, sino que influye directamente en nosotros, en nuestro interior, cuerpo, mente y espíritu. Los cambios de la naturaleza nos indican cambios en nuestra naturaleza personal, desoírlos es ir contra la naturaleza, es generar conflicto en la salud, por eso Ayurveda nos ayuda a fluir con la naturaleza.

 Algunas estaciones o climas nos gustan más y nos sientan mejor que otras. No podemos extender ni reducir su tiempo, sólo podemos hacer lo adecuado para fluir con ellas, por ello Ayurveda sugiera estos cambios de habito adecuándolos a las estaciones. 

¡Éxito con la aplicación de los hábitos de otoño!

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El dosha de los bebés

Ayurveda es una Medicina Tradicional nacida en la India, la más antigua conocida y de la que derivan todas las demás. Basa sus teorías en la conformación del Universo por cinco elementos, que se comportan como si fueran los ladrillos a partir de los cuales se construye nuestra existencia en sus múltiples formas.

En las personas, estos cinco elementos sirven de molde para el surgimiento de tres fuerzas fisiológicas conocidas como los tres doshas o humores corporales, fuerzas que controlan y manejan su funcionamiento físico y mental. Estos son Vata, Pitta y Kapha.

Tanto Vata, como Pitta o Kapha, se encuentran en proporciones variables en cada persona lo que determina nuestra constitución individual, junto con nuestra capacidad de responder ante determinadas situaciones. Se caracterizan por poseer diferentes cualidades que determinan su capacidad de hacer funcionar a nuestro organismo, como temperatura, humedad, peso, etc., lo que nos permite reconocerlos e identificarlos en variadas situaciones tanto habituales como en la enfermedad. Estas fuerzas, también dominan e influencian en las distintas horas del día, en las estaciones y etapas vitales (ciclan), influenciando y aumentando sus características en los organismos vivos.

Si bien en la niñez predomina kapha de forma fisiológica, como fuerza promotora del desarrollo y crecimiento, nuestra constitución única comienza a manifestarse desde el nacimiento, dando características físicas y de comportamiento que pueden orientarnos para identificar el o los doshas dominantes en un bebé.

El dosha vata, constituido por éter y aire, imprimen en la persona sus características: liviandad, movimiento, frialdad, irregularidad, sequedad; es por esto que los mas vata suelen ser delgados, hiperactivos, creativos, erráticos, friolentos. Y cuando hablamos del comienzo de la vida, los bebés vata suelen ser los más sensibles en todos los aspectos. Pueden asustarse fácilmente y parecer innecesariamente aprensivos. Suelen dormir menos, o despertarse más a menudo, y pueden romper a llorar de repente y parar súbitamente sin motivo aparente. Les molesta el ruido y el frío. Suelen tener evacuaciones intestinales irregulares que pueden ser duras y difíciles de excretar. Pueden presentar una gran cantidad de gases y tienden a padecer cólicos. En general tuvieron un nacimiento rápido, tienen bajo peso y les cuesta adquirirlo. Son movedizos y dispersos. Su cabello suele ser enrulado y fino y sus rasgos irregulares.

 El dosha pitta, constituido por fuego y agua, le da a las personas sus características: calor (principalmente), humedad, fluidez, brillo. Los individuos pitta son calurosos, asertivos, de buen apetito, enojones y celosos. Los bebés pitta raramente aceptan un NO por respuesta. Cuando quieren algo, lo quieren YA, y pueden bramar hasta conseguirlo, sobre todo si se trata de comida. Puede que no pongan mucho interés en dormir. Normalmente disfrutan comiendo y digieren bien, aunque pueden ser propensos a tener heces blandas si comen en exceso o están sobreexcitados. Son los mas propensos a las rozaduras del pañal. Su piel, que a menudo es sensible al sol, puede ser tan irritable como su temperamento, pueden sufrir dermatitis y erupciones. De peso normal al nacer, pueden tener cabellos rubios o colorados, lacios y finos.

El dosha kapha está formado por agua y tierra, dando a las personas con estos componentes predominantes, las características de pesadez, estabilidad, lentitud, frialdad. Los kapha son dormilones, tranquilos, grandotes y amorosos. En el comienzo de sus vidas acostumbran ser muy plácidos, suelen tener los huesos grandes y pueden engordar con facilidad. Tienden asimismo a ser más regulares en sus hábitos de comida, sueño y evacuación y tiene más probabilidades de dormir toda la noche que los bebés de los otros doshas. Duermen mucho, se recuperan fácilmente de enfermedades y heridas y a menudo cuentan con una sensibilidad emocional exquisita. Pueden datar de un nacimiento lento y trabajoso y alto peso al nacer. Son los típicos bebés regordetes y rollizos, siempre risueños. Su piel suele ser muy suave y gruesa.

Debemos tener en cuenta que hay muy pocas personas en las que predomine un solo dosha, con lo cual, cada bebé tendrá un dosha principal y otro, que, aunque secundario, no dejará de aparecer de vez en cuando.

Espero que esta nota te sirva para orientarte en el dosha predominante de los y las más peque de tu familia. Ayurveda siempre tiene consejos para orientarnos en el equilibrio de cada uno de ellos.

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco.

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

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Marmas en Ayurveda

 En la sanación natural de hoy día se ha popularizado el uso de los puntos de presión para los masajes y la acupuntura. En Ayurveda, la medicina tradicional de la India, estos puntos de presión se llaman marmas, que significa zonas “vulnerables” o “sensibles”. Estos puntos se pueden usar de forma específica para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades o de forma general para la promoción de la salud y la longevidad. Los marmas son una parte esencial de las terapias ayurvédicas que van desde tratamientos en casa hasta procedimientos clínicos más complejos y constituyen uno de los principales pilares del pensamiento y de la práctica ayurvédica.

Los marmas también son un aspecto muy importante de la ciencia del yoga que está relacionada estrechamente con el Ayurveda; el Yoga no tiene solamente un sistema sofisticado de posturas físicas, sino que además reconoce el poder del Prana o de la fuerza vital que se refleja a través de los puntos marmas en la superficie del cuerpo. El conocimiento acerca de los marmas puede incrementar la eficacia de cualquier tipo o nivel de práctica de yoga, ya sea con el uso del cuerpo, la respiración o de la mente.

Así como en la medicina china y en las artes marciales chinas se utilizan los puntos de acupuntura, en las artes marciales de la India, como en la tradición Kalari del sur, también se utilizan los puntos marma. Las artes marciales se enfocan en cómo golpear con fuerza y precisión esos puntos vulnerables para defenderse de los atacantes, pero la existencia de estas regiones vitales demuestra que el cuerpo no es una simple masa, sino un campo energético complejo con puntos de poder mediante los cuales podemos controlar los procesos fisiológicos y psicológicos.
Los marmas hacen parte de una fisiología sagrada superior que traza un mapa del cuerpo de acuerdo con las corrientes sutiles de energía y los puntos de poder. El cuerpo tiene sus propios puntos sagrados especiales, así como la tierra tiene sus sitios sagrados y corrientes de energía de acuerdo con la geografía sagrada y necesitamos conocer la geografía sagrada de nuestro propio cuerpo para sintonizarnos con la Tierra y con el gran Cosmos.
Sin el conocimiento de estas líneas de fuerza en nuestros propios cuerpos no podemos entendernos realmente a nosotros mismos ni nuestra interacción con el entorno; no podemos crear un equilibrio ni armonía duraderos en nuestras vidas. Sin embargo, a pesar de que los marmas son un componente clave de las ciencias tradicionales de la India, no muchas personas en el occidente los conocen, inclusive algunos de los que han estudiado Yoga o Ayurveda. El estudio de los marmas aporta una nueva dimensión de la visión de ambos sistemas, ayudándonos a conectarnos con las corrientes de vitalidad y creatividad dentro y alrededor nuestro. 
La ciencia del marma o Marma Vidya es otra terapia ayurvédica extraordinaria y dinámica que tiene un tremendo valor para la salud, la enfermedad, la vida diaria y la práctica espiritual. La terapia Marma o Marma Chikitsa es un método importante de tratamiento Ayurvédico para el amplio espectro de problemas de salud mayores y menores. En los textos ayurvédicos se describen muchas de las diferentes regiones mármicas junto con sus efectos específicos en el cuerpo y en la mente. Los marmas varían de tamaño, desde muy pequeños hasta muy grandes, desde puntos especiales a lo largo de las manos y los pies hasta regiones más significativas en el tronco del cuerpo como el corazón o el ombligo. Al ser manipulados, los marmas pueden alterar tanto la función orgánica como la condición estructural del cuerpo. Con el uso correcto de los marmas se puede incrementar, disminuir o redireccionar toda nuestra energía física y mental de una manera transformadora.
Los marmas se parecen a los puntos de acupuntura de la Medicina china tradicional, pero se extienden a áreas más grandes del cuerpo, incluyendo órganos vitales tales como el corazón y la vejiga, así como los huesos, las articulaciones y varios puntos a lo largo de la superficie del cuerpo. Los marmas son centros para la fuerza vital o el Prana, el poder maestro más allá de los procesos físicos y sicológicos; los marmas sirven como interruptores pránicos que se pueden usar para incrementar o disminuir el Prana y encenderlo o apagarlo en diferentes lugares del cuerpo. Mediante su manipulación se puede orientar el Prana para eliminar bloqueos, mejorar el flujo energético o activar las reservas de energía ocultas y hacer conexiones con los grandes poderes de la vida y de la naturaleza, esto convierte a la terapia de los marmas en una herramienta importante de “curación energética” o “pránica”.
En Ayurveda la condición de los marmas es una herramienta de diagnóstico importante; en los sitios de los marmas se acumulan las toxinas, el estrés y las emociones negativas y allí permanecen acumuladas algunas veces durante años. La enfermedad se refleja en dolor, bloqueo o inflamación en estas áreas, inclusive antes de que se pueda manifestar abiertamente con todo el rango de síntomas propios de la enfermedad. Los doctores ayurvédicos palpan los marmas como parte del examen integral del paciente y obtienen mucha información de ellos; el alivio del dolor, del bloqueo o de la inflamación en los sitios de los marmas constituye una gran ayuda terapéutica y una de las primeras etapas de muchos de los tratamientos ayurvédicos.
Los marmas son los lugares claves para el trabajo corporal y el masaje ayurvédico, el terapeuta de masajes ayurvédicos se enfocará en las regiones de los marmas que necesiten estimulación o liberación y en el uso de los métodos apropiados para ajustar su flujo energético. El Ayurveda trata los marmas con presión, calor, agujas, aceites para masajes, hierbas o aceites aromáticos, ofreciendo muchas herramientas para trabajar con nuestras energías internas a través de ellas.
Los marmas son un tema común en los tres grandes clásicos del Ayurveda: Charaka, Sushruta y Vagbhatta, en donde se encuentra información valiosa sobre su ubicación, función y aplicación. La terapia marma se puede usar junto con todas las terapias ayurvédicas de desintoxicación para la tonificación y el rejuvenecimiento; desde cuidados en casa hasta procedimientos clínicos complejos como el Pancha Karma.

Tomado del libro “Ayurveda y la terapia de marma” de Frawley, Ranade y Lele. 

Dra. Julia Elena Scocco. 

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

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Consejos para mejorar la digestión

 La digestión es uno de los pilares de la salud en la Medicina Ayurveda, esto incluye a todos los órganos que tienen que ver de una u otra forma con el proceso digestivo.

Ahora más que nunca, los seres humanos tenemos serios problemas digestivos a consecuencia de varios factores tales como la alimentación actual, que incluye el incremento de consumo de productos ultraprocesados (industrializados), congelados y con conservantes y colorantes artificiales, tomar bebidas frías con la comida y no combinar bien los alimentos. También influye el estrés, que incluye el exceso de pensamientos, emociones fuertes sin resolver, ideas preconcebidas de cómo debe de ser la vida que van en contra de la salud y la falta de ejercicio adecuado.

El Ayurveda como ciencia integrativa tiene soluciones posibles de implementar de inmediato en nuestra vida para ver cambios rápidos en la digestión.

Hay que recordar que la digestión es un proceso de combustión y que necesita calor, y que el funcionamiento de los órganos también depende de cuánto se ha abusado de ellos. De igual forma estos órganos acumulan toxinas y dejan de funcionar tan eficientemente como lo hacían antes. Una desintoxicación ayuda mucho si estamos dispuestos a realizar los cambios.

Los consejos que se pueden aplicar en nuestra su dieta cada vez que nos sentamos a la mesa son:

·         No consumir bebidas frías, ni de frutas, ni llenas de azúcar con las comidas, utilizar infusiones de hierbas tales como manzanilla, menta, o agua al natural o tibia (y solo una taza).

·         No consumir helados cerca de las comidas, si los vamos a comer que sea antes de comer y que el clima esté cálido.

·         Utilizar especias digestivas en su alimento de acuerdo a su constitución y/o su desbalance.

·         Mantener su colon e hígado limpios, pudiendo realizar limpiezas y desintoxicaciones profesionales o caseras, siempre con supervisión o consejo profesional.

·         Combinar los alimentos adecuadamente, las mezclas de muchos alimentos en cada comida complica su digestión. Por ejemplo, no comer 2 tipos de proteína animal, no comer frutas dulces con ácidas, comer solo un tipo de fruta a la vez y comerlas antes de las comidas, nunca de postre.

·         Masticar más lentamente la comida y más veces, ya que la digestión comienza en la boca con la saliva, y además, se disminuye el tamaño de la comida antes que esta llegue a su estómago.

·         No comer mucho postre, ya que el dulce en exceso detiene el proceso digestivo.

·         Procurar consumir alimentos frescos, reducir o eliminar completamente el uso de enlatados, ultraprocesados y cualquier alimento que pierda su naturaleza, ya que el cuerpo no los entiende y no los va a digerir adecuadamente, acumulando toxinas en el tracto digestivo.

·         Consuma alimentos orgánicos en la medida de lo posible.

·         Comer cuando la última comida ya ha sido digerida, si se come encima de otra comida, parte de ambas no va a ser digerida y se convertirá en toxina. Se debe comer cuando se tiene hambre y beber cuando se tiene sed.

·         Comer tranquil@, en paz, presente con su comida, sin TV y con charlas amenas. Si se tiene solo 30 minutos para comer, hay que dedicarse solo a comer.

·         Procurar calentar y cocinar la comida con fuego o electricidad y abandonar el microondas.  Este cambia la estructura molecular de los alimentos y se hace más complicado para su cuerpo entenderlos y digerirlos.

·         No consumir azúcar ni sal refinadas, no son naturales y se pierde todo el efecto que deben de tener. Generan varios trastornos en nuestra salud.

·         No abusar de los azúcares. Si se desea endulzar, las opciones son miel, panela, azúcar integral o mascabo, estevia natural, azúcar de coco. Procurar nunca utilizar aspartame, ni ningún edulcorante artificial.

·         Aléjese de los productos Light o bajas calorías, en general tienen efectos contraproducentes. Si se tiene sobrepeso se puede deber más al estado de los órganos como el colon y el hígado. Deberíamos comenzar por limpiarlos.

·         Leer las etiquetas de los productos que se consumen. Evitar el glutamato monosódico y otros conservantes, sabores y colorantes artificiales.

·         Comer los granos lo más enteros posibles, integrales.

·         Consumir legumbres remojadas y cocinadas con hojas de laurel, cilantro y apio, para disminuir el meteorismo.

·         Evitar consumir carne y procurar que si se hace sea de pastoreo para evitar así consumir el sufrimiento de los animales. Si se va a comer carnes, mejor que sean solas con vegetales.

Son muchas las cosas que la vida moderna ha traído y que afectan al ser humano y su proceso de digestión. Y muchas de las enfermedades que nos aquejan pueden evitarse teniendo en cuenta estos consejos y evitando las toxinas provenientes de la mala digestión.

En general los cambios no pueden realizarse de un día para otro, pero no hay cambio que no pueda realizarse si se lo intenta hacer todos los días… ¡adelante con ello!

Amorosamente

Dra. Julia Elena Scocco. 

Médica. Oftalmología con una mirada diferente. Ayurveda y Medicina Integrativa (Nutrición, Flores de Bach, Reiki, Biodescodificación).

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